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miércoles, 16 de septiembre de 2009

Doctor Francisco Alberto Cavallotti (In Memorian)

Por Facundo Peñaloza
“Aeguat omnes cinis” (Lucio Anneo Séneca)

Dejó este mundo el doctor Francisco Alberto Cavallotti, un distinguido caballero, jurista de consulta, honrado funcionario, querido amigo y padre ejemplar.

Lo que fue y lo que hizo en vida se reflejó mediante notas en algunos medios de prensa como una sencilla pauta, para el recuerdo de quienes lo conocieron y para la ilustración de los que no tuvieron el privilegio de valorar su personalidad.

El sentido de lo justo lo llevó -peldaño tras peldaño- a realizar una carrera judicial impecable, logrando empezar por lo menos y terminar en lo más.

Durante una década administró la ley para los santiagueños, desde el Superior Tribunal de Justicia, que lo tuvo como uno de sus presidentes más austeros. Perteneció a un grupo de funcionarios que hoy extrañamos; el de los jueces serios.

Cerró su vida publica no hace mucho, cuando acompañó a su hijo Pancho en la arena política como candidato a gobernador de la provincia. Sin lugar a dudas, fue un luchador, una personalidad notable, un santiagueño de bien.

Como no podía ser de otra manera el Poder Ejecutivo Provincial estuvo totalmente ausente en lo que fue su velatorio y sus exequias. Una vez más asistimos a una falta grave en materia de bonhomía, gentileza, protocolo y ceremonial que muestra al desnudo la figura del gobernador de la provincia y del sequito de ministros que lo acompañan. ¡Que triste resulta esa imagen pobre o la pobre imagen!

No se requiere, conforme a rituales escritos y no escritos, que un primer mandatario de una provincia escape a sus obligaciones diarias para hacerse presente en los funerales de quien fuera en vida un destacado hombre publico.

No era necesaria su presencia, pero sí, algún gesto que lo tenga vigente como la máxima autoridad en la escala del poder. Algo que lo distinga, con “don de gente” y que merezca el reconocimiento de los deudos, agobiados por el dolor de una pérdida sin reposición.

La Legislatura, imitando la impertinencia, tampoco se hizo presente en el lugar en donde uno de sus pares -el diputado Francisco “Pancho” Cavallotti- lloraba la perdida de su progenitor. No se registró ni siquiera una mueca simple de acompañamiento al compañero de bancada. A un diputado notorio y calificado que defiende los intereses de su pueblo.¿Cómo ellos?

Tampoco era necesaria la presencia del vice-gobernador y presidente de la Cámara de Diputados. Con un remilgo, era más que suficiente. ¡Pero qué difícil es la actitud!

¡Qué zonzo es pensar que los muertos son los otros! Y que triste resulta cuando se les advierte que la hilacha se muestra colgando del ropaje transitorio del poder.

Cuentan que el Poder Judicial sí estuvo presente porque tienen una funcionaria advertida y prolija. De parte de las autoridades del cuerpo nada, ni un guiño. No saben todavía que un ex presidente que dignó a ese cuerpo dejó este mundo y que uno de sus hijos pasilla a diario ese recinto como auxiliar de la justicia.

Pero… ¿quiénes nos gobiernan? Patético y torpe. Es como decía al principio al evocar la frase de Séneca: “Aeguat omnes cinis” (La ceniza iguala a todos). Les estoy hablando a ellos, pero… no se si me van a entender.

sábado, 25 de julio de 2009

El colapso de la justicia santiagueña

Por Facundo Peñaloza

El 16 de junio del corriente la periodista Virginia Vulrrich publicó en Arena Política una nota titulada “Los jueces que vos nombráis”, anticipándose a las futuras designaciones que realizaría el gobernador de la provincia sobre la nómina de un grupo de postulantes con previo acuerdo, seleccionado por el Consejo de la Magistratura.

“Quizá ésta sea la razón por la ‘perriada’ de los inútiles que pretenden ingresar al Poder Judicial. No en vano se lanzan las voces de la discordia cuando el genuflexo Consejo de la Magistratura, conformado a imagen y paladar del mandamás de turno, hace conocer el ‘orden de mérito’ de quienes se postularon -venia mediante-, para ocupar tal o cual vocalía en cámara o magistratura independiente”, comentaba un cronista acreditado en el Palacio de Tribunales.

Y, como no podía ser de otra manera, sucedió lo que este diario anticipó con más de un mes de antelación. Es decir que se cumplió el ritual de las designaciones conforme la primicia de Arena Política.

Con la sola excepción del tan cuestionado Luis Eduardo Lugones, a quien Vulrrich había descartado por sus malos antecedentes, el resto de la nómina fue acertada. Todos los nominados del riñón zamorista están próximos a asumir sus funciones, para el colmo del Poder Judicial de Santiago del Estero.

En el momento más patético que vive la provincia, rebasada de ineptitud en la función pública y con escandalosos hechos de corrupción de los que comenta con desagrado la prensa de todo el país, al gobernador no se le ocurre otra cosa que la designación de una serie de “jueces-alfombras”, nominados para tapar la corruptela generalizada que está colmando la paciencia de los santiagueños.

El saqueo sistemático a las arcas públicas, el pavoneo de ministros enriquecidos desde la impunidad y la vergüenza de los dirigentes gremiales funcionales al poder de turno, tiene un nuevo contenido para el colmo del desagrado, que no es otra cosa que una justicia malsana con jueces serviles y obedientes; sin ningún tipo de preparación para el cargo en que fueron designados.

Sin lugar a dudas, estamos transitando una vez más por el camino indebido que ya merece preocupadas miradas del gobierno federal.

El colapso del Poder Judicial es una alerta más ante el desgobierno provincial que no cuenta con los hombres necesarios para prestigiar la función pública.

lunes, 4 de mayo de 2009

Santiago y la cultura de elite

Por Facundo Peñaloza

No hace mucho, desde éstas mismas paginas y hablando de lo que es la cultura en nuestra provincia, dijimos: “Es triste el destino de la primera provincia argentina que parece hacer nacido en una ‘trampa de pobreza’ condenada a ver pasar a sus funcionarios totalmente enriquecidos sin causa alguna y sin la menor idea de lo que significa en otras provincias, ser quien dirige, fomenta y proyecta la cultura de un pueblo”.

Santiago del Estero gasta una cifra bastante considerable en el rubro cultura pero nada  parece ser lo que se hace, al margen de festivales folclóricos que en nada contribuyen al engrandecimiento del acervo popular.

Escasos emprendimientos aislados son lo que genera algún movimiento en materia de cultura, mientras que el Estado provincial mira para otra parte cuando se avecinan las rendiciones de cuentas en el rubro, lo que constituye una asignatura pendiente del zamorismo que en nada se diferencia de la oscura gestión del juarismo en esta materia.

Hace unos días se supo el cachet de Mercedes Sosa, quien por una actuación que no se sabe en qué benefició a la cultura popular ni al pueblo argentino toda vez que la cantante -reconocida militante del partido Comunista- carece de ideología a la hora de firmar el recibo por la nada despreciable suma de doscientos cincuenta y tres mil quinientos doce con 39/100, como anticipo de honorarios por actuación artística en la Expo Zaragoza-España, según convenio (no incluye IVA).

¿Si este es el anticipo, cuándo cobra por actuación?

Este último fin de semana, en las Termas de Río Hondo, el gobierno provincial contrató a la ex actriz-conductora televisiva Mirta Legrand para que tire la primera bola en la inauguración de la temporada invernal en el casino provincial. ¿Cuánto dijo que se le pagó? Aun no se sabe, porque ya se conoce la trampa para ocultar la realidad de los pagos que se realizan conforme debe ser -léase en blanco-, como así los pagos ocultos o disfrazados de cualquier cosa –léase en negro- para que no estalle la bronca.

Esta señora, que para el colmo tiró la bola en la primera docena cuando yo tenía cargada la tercera, no trajo ni agregó nada al ambiente del turismo ni a la educación ni a  la cultura, pero dicen que se llevó unos 300 mil pesitos sólo por ser designada huésped de honor, recibir regalos de los funcionarios, permitir que el chulolaje gubernamental se saque fotos con ella para colgarlas en el living de sus casas, y decir que Santiago es una provincia linda.

Una vez más parece que el presupuesto en esta provincia es para el beneficio de unos pocos, digamos de la “elite-mersa”, porque si nos detenemos a juzgar los atuendos vistos el día de la inauguración de los funcionarios públicos y sus acompañantes, no nos queda otra que... un lagrimón. ¡Bhaa!