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domingo, 11 de julio de 2010

Los cheques de Civallero: la gran estafa inconclusa

Miguel Brevetta Rodríguez
Schiaretti: “Es un gordo cachafaz, 
ligero y rápido que juega a la mancha 
con los aviones. De rápido que es, 
que pasó por Santiago del Estero 
y les robó la siesta a los santiagueños”. 
(Luis Juez)
En 1993 los fondos coparticipables que le enviaban desde la Capital Federal a la provincia de Santiago del Estero, apenas alcanzaban para pagar los sueldos de la administración pública. La escasa recaudación interna apenas contribuía para la realización de algunas obras esenciales, cuando éstas no resultaban imprescindibles, por lo que en suma, el gobierno provincial se había convertido en un mero administrador de la escasez presupuestaria, gracias a la mentada “reforma del Estado” que inspiró Cavallo desde su despacho ministerial.
En la provincia, los gremios ya daban cuenta que estaban siendo desbordados por sus bases, las que exigían un aumento retroactivo de sus sueldos, que se mantenían congelados. Así, ha fuerza de movilizaciones, marchas y huelgas repentinas, se buscaba paliar el ajuste salvaje e inservible que desde el ministerio de economía se impuso de manera unilateral en todas las provincias argentinas.
Ceder o no ceder (dat is de cuestions) fue la encrucijada de esa época de vacas flacas, que terminó provocando el descontrol, la agresión y la violencia sobre las espaldas de un pueblo tranquilo, que por primera vez, resultaba manipuleado por maleantes foráneos, contratados especialmente para provocar un caos generalizado, preparando el caldo de cultivo, para intervenir la gobernación.
El arribo de Juan Domingo Schiaretti a la provincia, -quien llegó escoltado por una banda de auténticos ladrones- en calidad de Interventor Federal, despertó en la población una sensación de esperanza y de cambio fundamental, como proceso necesario en busca del apaciguamiento moderador sobre un declamado desorden económico y moral –nunca comprobado- dentro de las estructuras gubernamentales.
Cuando llegó, fue recibido como el gran salvador del descontrol. Terminó abucheado y con la mochila llena de denuncias penales que aun duermen el sueño del “arreglo” en los anaqueles de la impunidad judicial.
Tal como lo expresamos en sucesivas notas sobre la gestión de este millonario funcionario cordobés, cuando asumió el premio de “Interventor Federal” impuesto por su entonces socio Domingo Cavallo, rejuntó a un grupo de mano de obra desocupada que se instaló en la provincia con el solo objeto de depredar cuanto elemento de valor estuviera a su alcance.
Entre la caterva, en un cargo de tercer rango, asumió el CPN. Miguel Pedro Civallero - o Pedro Miguel- como Director de Administración del Ministerio de Salud y Acción Social, el mismo que en la actualidad reviste el cargo de Secretario de la Función
Pública en el gobierno de Córdoba.
“Es otra de las espadas de Schiaretti. Fue el jefe de sus equipos técnicos de campaña. También fue estrecho colaborador durante la gestión de Schiaretti como interventor federal en Santiago del Estero. Civallero siempre ocupó cargos en la administración delasotista. “Tiene el organigrama del gobierno en la cabeza”, dicen quienes lo conocen bien.” 1
Lo cierto es que alguien se presentó, cheque en mano, en la ventanilla del Banco de la Provincia el 22 de julio de 1994 y se llevó $ 263.360, y recién cinco días después se denunció en la policía que dicho instrumento de pago era apócrifo. Como juez de la causa intervino Roberto Rubén Lafouret, un oscuro abogado inescrupuloso traído especialmente para manipular las causas piratas de la gestión Schiaretti. En la misma fecha otro cheque por $ 300.210 fue puesto al cobro en ventanilla sucursal bancaria termeña, cuyo pago fue frustrado por la psicosis vivida entre los empleados que ya estaban alertados de la maniobra delictiva.
La investigación impulsada por Lafouret: “ofreció diversos altibajos jurídicos, ya que un sector de la policía estuvo sospechado de haber realizado un reconocimiento irregular en sede del Ministerio de Salud y Acción Social”.
Mas el apañamiento del entonces “Fiscal General” del Superior Tribunal de Justicia y el silencio cómplice del entorno gubernamental, echaron un manto de silencio sobre la actividad del funcionario foráneo.
Casi un mes después el cajero que pagó por ventanilla, reconoció al entonces Director como quien se llevó el dinero en una bolsa, describiéndolo ante la policía, quien realizó un fotofit, cuya imagen comparada con la cara de Civallero, eran como dos gotas de agua.
1. http://www.lavoz.com.ar/nota.asp?nota_id=144596
2- Diario El Liberal, pág. 19; 25/07/1998.

domingo, 30 de mayo de 2010

Los túneles del teatro 25 de Mayo (nota1)

Miguel Brevetta Rodriguez
 Uno de los túneles del teatro santiagueño.
De los tiempos del “Barquito Bar” en horas de la siesta, hasta bien entrada la tarde, asoman los fantásticos relatos de muchos amigos que por entonces, parecían saberlo todo, desde don Gaspar  Villarreal,  el periodista Osorio,  el actor Justo José Rojas hasta el maestro Victoria, quienes narraban sus encuentros –no sé de qué tipo- con los fantasmas y los túneles del teatro 25 de Mayo.
A fines de los años sesenta no era mucha la información verificada, sobre los insólitos acontecimientos que – por dichos de los amigos- se reiteraban en nuestro primer coliseo. Se trataba de una especie de amena coincidencia con “Los fantasmas del Roxy” que no hace mucho inspiró Joan Manuel Serrat desde su álbum “Bienaventurados”. (1)
Por ese entonces el edificio de la calle Avellaneda, no había festejado sus sesenta años y eran tantas las anécdotas que cobijaba, que superan a las más febriles mentes de la época, cuando solamente algunas publicaciones aisladas  confirmaban la existencia de los misteriosos túneles, mientras que otras lo negaban sin más explicaciones.
Al poco tiempo de aquellas amenas charlas de café, asumí como Director General de Cultura de la provincia, con competencia sobre bibliotecas y museos, más el teatro de las mil anécdotas.  Como no podía ser de otra manera en ese organismo, no existía presupuesto para iniciativa alguna. Se trataba de una dependencia dentro de un organigrama sin planificación, ni proyectos, centralizada, pero con una caja afectada, solo para el pago de sueldos al exiguo personal.
Claro, que no dejé pasar la oportunidad de llegar al fondo de la trama y me avoqué de inmediato a develar los misterios que escondían esas solidas paredes de las que se decían, albergaban una de las “acústicas” mas ponderadas de América.
En el mes de septiembre de 1973, por intermedio del periodista Cesar Leovino Suarez y el poeta Dardo del Valle Gómez convoqué a todo el personal de maestranza de la casa para que colaborasen con el proyecto de averiguar sobre la existencia de los comentados túneles existentes en el subsuelo del teatro.
También solicitamos la colaboración de los bomberos voluntarios quienes pudieron descender hasta la parte baja del escenario, desde donde extrajeron varias camionadas de polvo puro, previo a lograr transitable el lugar.  Ilumínanos mediante poderosos reflectores la zona acicalada y se avanzó hasta aproximadamente lo que sería la fosa, previa a las primeras plateas, hasta que se detuvo el trabajo por falta de oxigeno. No contábamos con mascaras especiales para lograr el cometido, tampoco con otros elementos de iluminación.
Hacia la izquierda, es decir con vista paralela hacia calle Avellaneda, pudimos divisar dos túneles o galerías de reducidas dimensiones de aproximadamente un metro y medio de alto por igual tamaño de ancho, ambas podrían orientarse hacia la plaza principal y de allí bifurcarse hacia otros destinos. Se encontraban franqueadas por rejas de medio punto, gruesas cadenas y un candado de significativo tamaño. Sin intentar ingresar por el reducido pasaje, iluminamos la zona y advertimos que a escasos metros se elevaba –franqueando el paso- una construcción de tipo medianera, con ladrillos vistos, sin evidencia de vieja data.

domingo, 9 de mayo de 2010

El último café

Miguel Brevetta Rodríguez
(a Luis Tito Quiroga in memoriam a tres años de su tragico fallecimiento).
 Tito Quiroga.
"Llega tu recuerdo en torbellino...
gira la cuchara del café”
Un día antes, fue el último café, acordado por mensaje de texto.
No fue diferente de los tantos otros, consumidos durante más de treinta años, esos que acompañaron las horas intensas de escudriñar en los derechos reales, en los cuentos de Borges, o en los ensayos de Montaigne, en todo momento y en cada ocasión de diálogo agudo o fragorosa discusión, siempre estuvo una taza de café entre los dos, marcando el límite justo, entre el saber y el no saber, la duda y la certeza y a veces, la verdad mal entendida. Sobre todo, esa verdad no revelada, por extraño capricho del destino.
¿Qué era lo que tanto los unía, siendo ustedes dos personas, tan diferentes, que vivían en mundos diametralmente opuestos…? – preguntó el ex alumno periodista -
Seguramente, compartir mucho tiempo. - le respondí -
Quizá la edad de Roma y Grecia, los misterios del Código de Hamurabí, la joven y entusiasta etapa de “hacer” radio, cuando había una sola en toda la provincia.
El deporte a destajo en verano y en invierno, la raíz del folclore cuando concebíamos alguna zamba herida de nostalgias, y tantos chacarerales sentidos.
El cine de la siesta en todas sus dimensiones, las canciones de Elvis, la magia de Los Iracundos y en estos días, la revista Ñ de los sábados, como un ritual continuo.
El tiempo se deslizó presuroso, y casi sin darnos cuenta, se nos fue de las manos la primorosa y tierna juventud, ese divino tesoro de Darío, que sin lugar a dudas, creo que supimos aprovechar, pues nunca dejamos de reconocer, más aciertos que desventuras.
Nos unió una amistad a prueba de todo. Mejor dicho un compañerismo a ultranza, reflejado en cada uno de nuestros actos, construidos sobre dos fuertes cimientos apoyados en la sinceridad y el respeto.

“Te evoco sin razón, te escucho sin que estés...”
Luis Marcelo Quiroga (1948-2007) fue sin dudas, un hombre de bien, así como se definía a la gente en otros tiempos. Vivió en plenitud el ritual de las cosas simples y espontáneas, totalmente ajeno a las mieles de la vanidad y del boato.
Con la fortaleza y el ímpetu de un autentico soldado romano, concibió el alto compromiso de vivir. Casi siempre callado, prudente y mesurado, casi imbuido en la meditación de los que saben. ¡Hay para qué vas a callar al silencio...! Murmuraba, elucidando a Trullenque. Hay que tratar de ser feliz, y vivir en paz, porque la vida es corta.
Fue en todo tiempo la viva imagen de la sencillez, seguramente heredada de sus ancestros de allí, de su Atamisqui lejano y presente, en donde cultivó sus dones de guitarrero y una inclinación desmesurada por las artesanías, la música y la historia, el habla y el sentir del santiagueño y el sostenido orgullo por la Sacha guitarra.
¿Dónde se esconden los ecos del ayer que no se encuentran? La camiseta de básquet de aquel glorioso Defensores del Sur, la roja del club Santiago de la calle Urquiza, y la marcha de la hinchada aurinegra las siestas de domingo, la primera corbata del joven maestro de grado, de la Escuela Normal.
Nunca quiso acercarse a la política, ni aceptó cargos oficiales, porque pensaba que la ética se interponía entre el policía probo y el funcionario público.
Y sin embargo para regocijo de la paradoja, durante la era hegemónica del juarismo, fue dejado cesante por “inepto” sin ningún otro calificativo, según reza el decreto de la época. Claro, que tuvieron que reintegrarlo cuando un “nuevo estilo” gobernó la provincia dando la espalda a esa “dictadura” democrática y advirtió el atropello.
A pesar de su temperamento tranquilo y campechano, se formó en el fragor de una rígida disciplina policial, arrancó bien de abajo hasta llegar bien arriba. Trabajó siempre sin relojes. El deber no cumple horarios. ¡Miren esas enormes puertas de la jefatura de policía (lamentablemente quemadas no hace mucho), esas puertas, no se cierran nunca, comentaba a sus alumnos, porque la policía atiende las veinticuatro horas de todos los días!
Y sin embargo, tanto trabajo no menguó su afán superador y supo hacer un aparte, para transitar los pasillos de la universidad a fines de los setenta, cuando pocos sabían lo que trababa la Sociología.
Después llegó el tiempo del Derecho y el equilibrio ecuánime en los diversos roles de estudiante, de oficial y profesor formador de cadetes y si por ahí sobraban algunas horas libres, había que leer o escribir, como una forma de vivir en plenitud.

Lo mismo que el café... que el vértigo final”
Muchas veces a la luz de la metafísica y desde el conocimiento fragmentado de la vida y de las obras de y a quienes, consideramos como nuestros maestros (Jesucristo-Séneca-Aristóteles-Maquiavelo), alguna vez llegamos también a imaginar la presencia obligada de la muerte. ¿Cuál será nuestro destino? ¿Y el cómo y el porqué y el último epitafio?
Pero debo confesarlo que nunca nos atrevimos, ni siquiera ha presentir, que podría la tragedia interponerse artera, arrasando de cuajo una vida de sueños y de tantos proyectos inconclusos, en la mejor etapa de una existencia plena, justo en la época de cosechas... de lo tanto sembrado.
Esta ausencia urgente y repentina hoy me hace entender la razón del sacrificio aprovechado. Porque no todos llegamos a ser merecedores en este transito efímero, del reconocimiento publico, en maza, a lo grueso, al barrer – como dijera Güiraldes - de tantos amigos, como tanto dolor, a causa de tanto duelo.
Últimamente, ya retirado de las filas policiales pudo probar una vez más, su vocación de servicio, su hombría de bien y su adicción al trabajo al aceptar seguir al frente de la formación de soldados en su Escuela de Policía, como profesor, pero con carácter ad-honorem.
En fin. Siempre llegamos a ese punto en que casi se aproxima al infinito, donde sobran las preguntas y huelgan las respuestas, donde sin vacilar nos reconocernos frágiles e inmensamente vulnerables.
Es un punto que nos lleva ha asomarnos sigilosos a mirar la nada, que es igual que internalizarse en uno mismo, descubriendo la pequeñez humana, la que se extiende hasta la misma realeza del Hombre.

“ Y entonces comprendí mi soledad sin para qué…”
Ahora que ya no está entre nosotros, no quedan más que rostros tristes entre quienes formamos su ronda de amigos, al igual que el reflejo de muchas lágrimas repentinamente derramadas desde la incomprensión y el desconcierto.
Quizá por ello, siento que se asoman sigilosas, tantas necesarias angustias que querrán – sin poder - explicar lo que sabemos que es inexplicable.
Es verdad, hay cosas que son irremplazables, porque tienen asignadas en esta vida, la misma misión que una flor cualquiera, que crece en la plenitud de su esplendor, nos deleita al pasar y nos aroma de esencias, antes del desgajo cruel de la partida.
No es fácil darle la espalda al desamparo. Y apelar de inmediato, al borrón y cuenta nueva, para que así, pueda cerrar el inventario de tantas emociones compartidas.
No hay mejor síntesis que lograr explicar lo difícil, desde lo simple.
Por ello lo de la taza de café, todo comprendido y fusionado en éste adiós de tango. Aunque ya lo sabíamos. Y la vida va…

(*) Los subtítulos son fragmentos del tango: El último café de Cátulo Castillo. (1963).

miércoles, 24 de marzo de 2010

El golpe

Miguel Brevetta Rodríguez

(Comentario de una noche que cambió el rumbo de la historia)
 La noche del 23 de marzo de 1976 me encontró estudiando en compañía de Luís Marcelo Quiroga y José Antonio Uñates, dos queridos y entrañables amigos, lamentablemente fallecidos.
Recuerdo muy bien la teoría de los contratos, la locación, el mandato y un sinfín de especulaciones que se mezclaban con el café cada media hora, los “Jockey Club” de Tito, los “Colorado” de Tuky y mis clásico habanos, que le aportaban al escritorio un aroma de pub nostálgico.
En Buenos Aires, la Presidente de la Nación, Maria Estela Martínez viuda de Perón recibía a los políticos del momento, los que pretendían salvar la democracia desde un sector y a los otros, que anhelaban seguir participando, pero desde la otra posición  a la que estaban acostumbrados.
Mi poderosa radio Tonomac Platino informaba por minutos los avances del noticiero de radio El Mundo, pero como éste no era confiable, sintonizábamos radio Colonia, emisora que aún transmite precisamente desde la Republica del Uruguay. Aproximadamente a las 20, 30, Oscar Alende, el legendario presidente del Partido Intransigente declaraba: “Tengan confianza los argentinos estamos lejos de un golpe”. Nos mirábamos sin opinar. No discutíamos sobre los acontecimientos nacionales, pero cada uno sabía, desde su óptica, que las cosas no estaban bien en las esferas del poder central.
En Santiago del Estero, como no podía ser de otra manera, gobernaba el doctor Carlos Arturo Juárez, secundado por su compañera Mercedes Marina Aragonés, quien por entonces se encontraba a cargo de la subsecretaría de Desarrollo que dependía del Ministerio de Bienestar Social. Arturo Frondizi informaba: “Es necesario consolidar el Frejuli para aventar los rumores golpistas que tanto daño le están haciendo al tejido social”.  Nosotros estábamos atentos y continuábamos estudiando, pero con la radio prendida.
En tiempo, la inflación se hacía sentir como nunca, digamos como ahora. La sensación de la existencia de un “vacío de poder” estaba presente en todas las conversaciones de los argentinos.  La caída de los salarios, la devaluación del peso, los reclamos sindicales, el aumento de las tarifas en un 100 por 100, colocaba a los trabajadores en un estado de angustia permanente. A ello se sumaban los constantes crímenes de la Alianza Anticomunista Argentina, conocida como la  “triple A”  conformado un clima expectante y no precisamente para la continuidad democrática.
Los nombres de José López Rega, Casildo Herrera, Celestino Rodrigo y otros se reiteraban en las mesas de las acusaciones y el descontento generalizado. El uso de una “licencia por salud”, más provocada, que solicitada por la Presidente; el atildado Ítalo Lúder, como la contracara de Lastiri y sus miles de corbatas. Los efectos del “rodrigazo” y los movimientos nerviosos en Campo de Mayo recalentaban un ambiente tan elocuente y propicio que no resultaba extraño ni para el más democrático de los argentinos.
Cerca de las 23 se anunciaba la palabra de Ricardo Balbín, el jefe del partido radical. En mi escritorio se hizo un silencio elocuente. Esta vez nos miramos ansiosos, preocupados, porque sabíamos que el jefe radical disponía de mayor información y era conocido como un  hábil negociador.
Ya habíamos escuchado a los voceros del optimismo que se mantenían reunidos en los despachos de la Presidencia. Este era el último de los oradores.
No habló mucho, como era su costumbre, sus discursos estaban confeccionados dentro de una síntesis bien definida.
“Yo no tengo soluciones” -dijo- sentenciando el fin de la democracia y se cortó la comunicación.
Cerca de la medianoche, como era habitual en épocas de exámenes, nos fuimos a comer los mentados “panchitos con licuado de banana y leche” sobre la entonces acequia Belgrano, al frente del Automóvil Club. Al volver -como éramos tres- varios militares y presuntamente civiles que ya habían ganado las calles nos interceptaron sobre Libertad y 25 de Mayo pidiéndonos identificación, y pudimos zafar gracias a las credenciales policiales de mis amigos.
Cuando llegué a mi casa me informaron que habían llamado los doctores Vicente Solano Lima y Alberto Fonrouge, para alertarme sobre la inminencia del golpe de Estado.
A la semana siguiente me visitó mi padre pidiéndome prudencia en mis actos, pues gente de los “servicios” le habían comunicado que desde el Ministerio del Interior habían requerido mis antecedentes, pero que no me preocupara.  Para que en realidad me preocupe.
Antes de fines de abril recibí el decreto en donde me dejaban “prescindible” de mi cargo en el PAMI local de donde era su jefe.
No rendimos en ese turno del trágico marzo. Mis amigos con exceso de trabajo. Y pasé a integrar la lista de desocupados, como tantos. Después llegó el miedo y una angustia permanente.
Desde la terraza de mi casa observaba casi todas las coches, movimientos de combate, gente corriendo, a veces gritando, todo a oscuras, en silencio… como el de los sepulcros.
Hoy se celebra el día por la Memoria, la Verdad y la Justicia instituido por la ley  25.633.  Pasaron 34 años desde esa noche que sirvió de prólogo al 24 de marzo de 1976, cuando un genocidio inútil y perverso acentuó el desconcierto entre los argentinos.

                                    Suscribo nombre y apellido
                                    y ruego a Ud. tome partido
                                    para intentar una solución
                                    que bien podría ser la unión
                                    de los que aun estamos vivos
                                    para torcer nuestro destino
                                    saluda a Ud. un servidor. 
                                               (Víctor Heredia)

domingo, 7 de febrero de 2010

Sacate el antifaz… te quiero conocer

Miguel A. Brevetta Rodríguez

Hace unos meses algunos medios de prensa publicaron el sofisticado método que eligió un funcionario público para conocer la opinión del electorado de su país, respecto de sus gobernantes; él incluido.
Precisamente, fue el ministro de Vivienda sudafricano Mosima Gabriel Sexwale, quien tomó la insólita decisión de dormir de incógnito con los pobres en una casilla de chapa en un barrio marginal de Johannesburgo.
“Se trata de un empresario multimillonario, conocido como Tokyo Sexwale quien decidió hospedarse en la casilla número 124.691 del barrio Diepsloot, apenas provisto de una vela y una frazada. Según la prensa local, el funcionario del gabinete del presidente Jacob Zuma es dueño de viñedos y de una isla en el Océano Indico. Su fortuna la levantó gracias a sus habilidades en el mundo de los negocios.
Sexwale, de 56 años, es un ferviente activista anti-apartheid y ex prisionero político. Carismático, estuvo detenido en Robben Island junto a figuras de la política como Nelson Mandela. Asumió su puesto en el gobierno de Zuma en marzo pasado. (1)
También se supo que el presidente Jacob Zuma visitó desde el anonimato, (digamos a escondidas)  un barrio pobre en el que hace pocos días su población manifestaba su rabia con disturbios y piquetes.
Se trata nada menos que del país anfitrión del próximo mundial de fútbol, que será el escenario obligado al que observará todo el planeta y de quien se conocerán hasta los más mínimos detalles de su existencia pasada, presente y futura.
¿Qué impresión, de tamaño contacto con la realidad, habrán asimilado tanto el ministro como el Presidente, ambos embarcados en esa especie de “conocimiento aventura”?
Podemos asegurar que esa travesura no es nueva. Basta recordar, por ejemplo, el film “Que Dios te lo pague” (1948), cuando el actor Arturo de Córdoba se disfrazó de mendigo y con las limosnas que recogió en esa actividad se convirtió en millonario y, así, desdoblando su personalidad, pudo transformarse en un hombre poderoso que vivió con lujos en su palacio, mientras que por las noches,  mutando a pordiosero llega a conocer a los hombres y a medir sus verdaderas intenciones, como sus afanes.
Infinidad de películas biográficas nos mostraron a ciertos reyes travestidos de mendigos y mezclados entre la plebe, para así poder conocer el pensamiento de los súbditos para con la realeza. Claro, sólo una inveterada desconfianza entre familiares, funcionarios y allegados -propio de lo acontecido en la antigüedad-  podía inducir a un monarca a descender a las entrañas de la fuente popular, para conocer el valor de su imagen o la estabilidad de su gobierno.
Hasta el mismo Maquivelo observó que la treta del disfraz resultaba idónea a la hora de la toma de conocimiento directo del propio monarca y su plebe.
Ahora, bien, no dejo de preguntarme: ¿qué comentarios escucharía la señora Presidente o su marido si, por ejemplo, concurrieran camuflados a la tribuna del club Chacharita un domingo de clásico?
Lo mismo para el ministro De Vido o el gobernador Schiaretti. ¿Si  tropezaran con una marcha de Castells o en un piquete de su propia tropa. ¿Qué escucharían sobre sus gestiones?
Resulta peligroso para la democracia el ejercicio temerario por parte de las actuales autoridades, de concentrarse en una especie de política autista. En estos momentos en que desde algunos medios de comunicación se viene fomentando el accionar de algunos que prefieren “la justicia por mano propia” que el debido proceso legal hace, sin lugar a dudas, peligrar la paz social.
En Santiago del Estero son varios los funcionarios que debieran emular tanto al ministro como al Presidente sudafricano al solo efecto de que conozcan por boca de la comunidad lo que el pueblo opina de determinadas gestiones.
Ejemplo válido también para algunos magistrados, concejales, diputados, intendentes y responsables del área cultural.
En fin, tarde o temprano, lo oculto sale a la luz, por lo que resulta vano esconder la tierra bajo el lienzo de disimular. 
(1) Diario Clarín,  7/8/2009

sábado, 9 de enero de 2010

Predicar en el desierto

Miguel A. Brevetta Rodriguez

¿A quiénes podrían importarles las predicas en el desierto? Fluyen los quijotes en el ejercicio de la adulonería. Nadie opina porque le puede costar el magro conchabo que les da de comer. Lo cierto es que orfandad y el desinterés circulan plácidamente por los pasillos en donde debieran elaborarse planes culturales serios, idóneos y competentes que colmen las expectativas de una comunidad desamparada de los beneficios de la cultura.

Son varios millones de pesos los destinados al área cultural. Varios millones no justificados, -en muchos casos al estilo Alegre-, camuflados como pertenecientes a otros rubros, a veces disfrazados de subsidios destinados a instituciones de las denominadas fantasmas, pero con titulares de carne y hueso, nombre y apellido.

Nunca conocimos un plan cultural en Santiago del Estero, tampoco planillas de rendición de cuentas pertenecientes a ese espacio. Transitamos un enero vacío de contenidos recreativos, como con seguridad, lo será el mes siguiente y así sucesivamente hasta que la iniciativa privada aporte algo de lo suyo. Caso contrario, tanto la subsecretaria de Cultura, como la dirección general –que no sabemos su razón de ser- museos y otras dependencias afines, solo sirven para adornar un organigrama y para el cobro de sueldos, por nada.

El aislamiento voluntario, en donde se colocan algunos funcionarios para nada contribuye a la toma de conciencia del descuido en que se encuentra nuestro acervo intelectual.

No ven, no sienten, no leen y tampoco quieren escuchar cuando se les señala las magras realizaciones en que vienen incurriendo. Cuando se les aportan ideas superadoras, miran para otra parte o hacen lo contrario, tal si fuesen especialistas en las aéreas en que asumieron, sin importarles los pésimos resultados obtenidos, a lo largo de varios años de inútil gestión.

El miércoles 30 de diciembre, en horas del medio día, asistimos involuntariamente a una suerte de explosión cultural pergeñada, como todos los años, en la vereda de una céntrica confitería ubicada al frente de la Plaza Libertad.

Desde horas tempranas, las mesas del antiguo Barquito Bar se fueron poblando de artistas santiagueños residentes fuera de la provincia, que como es natural, retornan a sus ancestros para celebrar las fiestas de fin de año. Pudimos ver a Peteco y a Cuty Carabajal, a Juan Saavedra, Carlos Miguel Fuentes, Eduardo Manzur, entre otros. Destacados bailarines y bailarinas del medio, artesanos, pintores, actores y militantes de la cultura popular departiendo fraternalmente las cosas de Santiago.

Los peatones de paso por el lugar abandonaron sus quehaceres para presenciar y aplaudir a sus artistas que improvisaron en la vereda, un recital con lo mejor de sus interpretaciones. Todos los presentes, allí mezclados bailaron al son de la zamba, el escondido y la chacarera, conformando así un paisaje emotivo y sentido que debiera repetirse en forma permanente.

En el mismo lugar, escuchamos a varios turistas, que asombrados por el encuentro espontáneo de músicos santiagueños, destacaron la sencillez y la originalidad del espectáculo. También escuchamos a los artistas, despotricar en contra de los jerarcas que administran los fondos de la cultura provincial: ¡Tanto dinero presupuestado en mano de estos inexpertos es un verdadero despropósito… ! ¡Ojalá que los cambios lleguen con el nuevo año…! Y del mismo tenor otras expresiones, que por conservar el buen gusto, no reproduzco en esta nota.

En este día de Reyes, quisiera pedirles que alguien con poder de decisión me escuche o lea estas líneas, así termina mi predica por el desierto.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Reiter-arte



Por Miguel A. Brevetta Rodríguez

EncontrARTE es el título de una publicación virtual que gestada y producida desde hace algunos años en la República Bolivariana de Venezuela (http://encontrarte.aporrea.org/). Está formada por una organización de artistas que representan distintos rubros de arte en general.

Se trata de una revista cultural participativa que se edita como quincenario, en contra de: "El pensamiento único, la globalización de la cultura, del arte de la mentira", que tiene al grupo "Aporrea.org" como el mentor del emprendimiento de comunicación popular para la construcción del Socialismo del Siglo XXI.

El pasado sábado, en Santiago del Estero -como ya es costumbre- se usurpó una vez más el título del emprendimiento para promocionar (como se viene haciendo desde hace algunos años), una muestra variada de pinturas, grabados, música, esculturas, etc., montada sobre tres cuadras de la calle Roca, que convoca menor cantidad de visitantes y menos ofrecimiento cultural, debido a la desorganización y a la falta de conocimiento de los responsables de la “mise en scene”, que se pone a consideración de los visitantes.

Desde hace seis años los responsables del área Cultura del gobierno provincial realizan puntualmente -lo que mal llaman evento- , con menos contenidos, sin aportar novedades al cliché de siempre y sin orientar al público asistente, que no encuentra explicación ni oral ni escrita a la anémica oferta que se reitera de memoria, cada vez con menos participación comunitaria.
Una escasa y pobre folletería, en comparación con años anteriores, se ofreció a los asistentes para que tuviesen al menos una idea de lo que estaba aconteciendo la cálida noche del último fin de semana en el centro santiagueño.
Los organizadores del rejunte cultural se tomaron esta vez doce meses para diseñar y presentar lo mismo de siempre, por espacio de solo unas horas. Resulta que quienes no pudieron asistir esa noche a disfrutar de lo que realizan los artistas santiagueños, tendrán que esperar doce meses para que a los iluminados productores se les ocurra la realización de algo parecido.

Esta muestra cada año mas compacta - arrancó desde la mitad de calle Avellaneda hasta media cuadra antes de llegar a calle Mitre- sin nada nuevo para ver ni analizar ni escuchar, salvo un sinfín de mesas y de sillas pertenecientes a los bares de la zona que se encontraban totalmente ocupadas, obstaculizando el recorrido de los caminantes. Nada nuevo bajo la luna sabatina.

En síntesis, podemos resumir que los seis años de "EncontrARTE" vienen arrastrando un déficit bastante notorio en todos los sentidos. Por eso es que "encontrarte" no es más que un "reiterarte" que deja mucha tela para el recorte.

Me gustaron los trabajos de Elda Munar, Juan C. Alcorta, Adriana Alegre, Cristina Campitelli, Adriana Ramos, Luis Mattteucci, Rima Sapag, y los veteranos Carlos Villavivencio y Ricardo Tauriño, prácticamente abonados a esta muestra. Pedro Silva, el Mocho Latino, La Montonera, Abraxas, Martin Bunge, Pablo Degano, y Sobras y Trapos, a quienes debo agradecer porque -sin proponérselo- me salvaron la noche.

lunes, 30 de noviembre de 2009

En memoria de Enrique “Chuni” Rizzo Patrón



Por Miguel A. Brevetta Rodriguez

Otro amigo que se va. Deja el camino sinuoso de la vida después de haber vivido como quiso. Iluminó el paisaje santiagueño con estilo propio, imponiendo su sello característico en cada una de sus obras.

"Me gusta hacer casas para que mis amigos vivan y sean felices", reiteraba a cada momento. Viajero impenitente, conocedor del mundo y de las noches del mundo. "Mirando se aprende" murmuraba y, como siempre, tenía razón
.
Amigo apasionado. Gourmet y sibarita. Nunca se detuvo en el transito de sus días pues estaba motivado por mil y una intenciones de crear y proyectar para el futuro. Generoso hasta la prodigalidad. Compañero silencioso y comprensivo. Cordial y efusivo. Un apasionado del arte y del buen vivir. Compartimos muchas mañanas del Jockey Club, café y política hasta el apasionamiento.

Me dejó el dibujo de un proyecto que no pude realizar, hasta la fecha, que conservo con mucho cariño. Es el monumento al Señor de los Milagros de Mailín, que si no consigo iniciarlo, deberé dejarlo en las manos apropiadas para que se concrete. Le debía un gesto de agradecimiento a su modestia y don de gentes, le hice este soneto.

“Chuni”

Ahora que conoces el secreto
Desde la tracería a la pendiente
Que no quiso pasar por obediente
En el ajedrezado de un boceto.

Ahora que manejas el concepto
En el plano inclinado y el contraste
Desde la cestería hasta el transepto
De los tantos proyectos que creaste.

Viajero sin destino, ni equipaje
Serás el frontispicio del paisaje
Pináculo sin ova, ni ropaje

Fuiste cincel, idea y armadura
Contrafuerte de fuste y de locura
Que te agradecerá la arquitectura.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Caso Catella: intolerancia, ineficiencia e impunidad


Por Miguel A. Brevetta Rodríguez

Alguna vez escuchamos decir a un gobernante que Santiago del Estero era una ínsula. Lo que en verdad quería expresar por ese tiempo es que nuestra provincia se mantenía totalmente al margen de reiterados hechos de violencia colectiva que recurrentemente alarmaban a la población. Tal vez por esos años, la calma y la pasividad provinciana convivían en las calles santiagueñas, indiferentes a los cambios vertiginosos en el conglomerado social que se advertían aun lejanos.

Pero, pocos concibieron que la globalización se instalara en todos los rincones del mundo. Nadie reparó en sus efectos, como tampoco en las consecuencias que día tras día, no dejan de asombrarnos.

El advenimiento del llamado “piqueterismo” que cuenta con el consenso y apoyo de los actuales mandatarios nacionales, ha horadado las normas de convivencia entre los argentinos, como que insertó la anomia en el ordenamiento jurídico nacional. Hoy se tolera la desobediencia y el desorden como punto de referencia o conquista del gobierno de turno, cuando debiera conocer que está actuando al margen de la ley.

Ello así, porque: “Un rato antes del mediodía, con palos y banderas, a los golpes, miembros de cooperativas de movimiento sociales tomaron el edificio de la municipalidad en reclamo de puestos de trabajo pagos por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Luego de cinco horas de negociaciones los manifestantes abandonaron la comuna y liberaron el tránsito, que habían interrumpido mientras duró la toma. No hubo detenidos”.

“Los desocupados, integrantes la mayoría a agrupaciones del kirchnerismo, reclaman la firma de contratos de trabajo por un año para las 35 cooperativas marplatenses, un anuncio que hizo en su visita de mayo a Mar del Plata la presidenta Cristina Fernández. Las organizaciones denuncian que cuando fueron por la renovación por los 12 meses restantes, no obtuvieron respuestas.” (1)

Estas actitudes vienen a confirmar los dichos populares cuando se afirma, por ejemplo, que la violencia engendra más violencia, o bien, que la violencia de arriba automáticamente genera o engendra la violencia de abajo. Con el aval oficial a estas extrañas maneras de manifestarse, se ha derribado el derecho constitucional de peticionar a la autoridades, conforme la leyes que reglamentan su ejercicio, imponiéndose la “ley de la selva” como una forma de exigencia a las autoridades.

Parece que estamos transitando por caminos sinuosos, sin que se sepa a ciencia cierta, cual es el verdadero destino o a donde se prender arribar ante tanto marasmo y descontrol. “El complot y la radicalización no terminaron ahí. Otra saga se vivió en el interior profundo del país. En Jujuy, la líder piquetera kirchnerista Milagro Sala carga armas. Unos 500 militantes de su organización también están armados con revólveres y pistolas. La denuncia pública fue formulada por el senador Gerardo Morales, víctima él mismo de un violento escrache en Jujuy el viernes pasado.

Sala recibe del gobierno nacional, según la acusación del presidente de la UCR, unos $10 millones mensuales. Sala tiene relación política directa con Cristina y Néstor Kirchner, y la influencia del gobierno peronista jujeño sobre la jefa piquetera es nula”. (2)

No hace mucho en la Facultad de Ciencias Médicas de Mendoza, un grupo pequeño de manifestantes impidió que se realizara una conferencia a cargo de la embajadora de los Estados Unidos en la Argentina, Vilma Martínez. Todos los días se cortan calles, rutas, se ocupan establecimientos, se toman universidades y en verdaderas “patotas” se cercenan los derechos individuales, sin que a nadie importe los limites del desarrollo o desempeño que corresponde a cada individuo que convive en un estado de derecho.

Recientemente, en pleno centro de nuestra ciudad - frente al palacio de tribunales- el juez de Faltas de la municipalidad de la Capital, el abogado Hugo “Pichi” Catella, fue increpado verbalmente y salvajemente agredido con una cadena por parte de un supuesto contribuyente no conforme con su desempeño, lo que motivó la internación del profesional y cuidados intensivos por mas de noventa días, según diagnostico de los médicos forenses.

Lo extraño de este caso de intolerancia e impunidad es que nadie intervino ni durante el hecho vandálico ni a posterior de ello. Muchos se preguntaron: ¿Para qué sirven el Colegio de Abogados, la Asociación de Magistrados, la Caja Forense, La subsecretaría de Derechos Humanos y tantas otras organizaciones que viven rasgándose las vestiduras ante nimiedades de la rutina?

¿Qué se está esperando desde el poder? ¿El derecho por mano propia? ¿La ley del más fuerte? ¿El retorno al Código de Hammurabi?

Santiago del Estero, ya dejó de ser la ínsula de otrora en donde no hay lugar para la ineficiencia. Tal vez, -conforme a datos propios- el próximo censo nacional nos cuente por un millón de habitantes y todavía estamos con los pañales sin cambiar, esperando el bicentenario para tirar cohetes y recibirlo con un festival de folclore.

“En la Argentina de hoy se está convirtiendo en un lamentable hecho corriente la violencia física contra quienes piensan distinto, que no es otra cosa que un acto de profunda intolerancia y negación del pluralismo que distingue a toda sociedad democrática. Es vital que estos hábitos que, lamentablemente, se van convirtiendo en una suerte de cultura política sean desterrados cuanto antes. Ningún sector puede arrogarse el derecho de atacar a otro, ni superar las precisas fronteras marcadas por la Constitución y las leyes.” (3)

Fuente:



jueves, 15 de octubre de 2009

Vagancia, suciedad y cementerio de palmeras


Por Miguel A. Brevetta Rodriguez

Hasta no hace mucho tiempo sentí una suerte de orgullo al transitar mi rutina aeróbica a la vera del Dulce, aspirando aire fresco y contemplando un incesante ir y venir de personal dependiente de la municipalidad de la Capital, encargado de los más mínimos detalles en la culminación de una obra necesaria y clamada por los santiagueños.

La "nueva costanera" se transformaba así en el lugar indicado para la realización de espectáculos públicos, reunión familiar, pista aeróbica, ruta ciclística, paisaje natural ataviado de flora autóctona al que se agregó una considerable cantidad de palmeras extraídas de otros lugares, como símbolo a destacar.

Es que casi todos los jefes comunales, en especial los del centro del país, coincidieron en la idea de "transplantar" palmeras bordeando lugares estratégicos como ser costaneras, parques y lugares de recreación, en una forma de vestir al lugar con el toque glamoroso acorde a las paradisíacas islas del Caribe. Claro que el costo del emprendimiento no le fue indiferente al erario público, atento a los trascendidos del monto total de la obra.

Por concurrir a diario, en horario de la siesta al lugar de los hechos, pude apreciar in situ el traslado y posterior implante de los añosos ejemplares, que en hilera, sostenidos por gruesos cables guiados, aseguraban su permanencia en tierra firme. El mantenimiento del palmeral fue reiterado al igual que la de otras especies arbóreas insertadas en la zona. Tanto el cuidado, limpieza, mantenimiento e iluminación del sector resultó optimo, por entonces.

Pero… lamentablemente, en este caso, nada es para siempre. En la actualidad transitar la nueva costanera concita vergüenza ajena. Es más, también aflora un sentimiento de rabia mezclado con impotencia y desolación, cuando se contempla la agonía e inminente muerte de esos "gigantes" palmares que, por su aspecto, dan cuenta de la vagancia, la suciedad y la indiferencia que circunda el lugar.

¿Qué ven mis ojos expectantes? Carros basureros por docenas transitando y horadando los veredones que circundan la Ucse en dirección al río. Desperdicios a raudales amontonados por el camino. Humareda de noche y de día. Papelerío danzante al ritmo del viento, mezclado con cenizas. Fotos de almanaques, pedazos de collares, estampitas.

Botellas rotas, cientos de envases descartables, paquetes de cigarrillos, jirones de nylon a diestra y siniestra, restos de colillas blancas y marrones, tierra, mucha tierra, semillas de todas las especies, pasto seco, chapitas, condones usados de todos los colores, pedazos de bombachas, pañuelos multicolores, medias sueltas, medias suelas, todo por la mitad. Anzuelos, restos de perros muertos, pocotos, porotos, pedazos de pan duro, dátiles secos, bolitas de colores, latas herrumbradas, gomas en tira, pedazos de hondas, gomines, cueros sucios, chicles pegados, pelusas, moscas, mosquitos, dengue, cáscaras de bananas, diarios viejos, bostas de caballos, pelos, pajas, figuritas, pozos, peces muertos.

Perros vagabundos, flores secas, caballos sueltos, excrementos, restos de alimentos, ningún monumento, basureros de lata repletos, bancos fuera de sus lugares, restos de asado, carbones humeantes, parrillas improvisadas, guano, astillas, papel madera, bolsas de carbón, esqueletos de peces, alambres, mucho polvillo, muchos escombros, papel higiénico, votos, plumas sueltas, carozos, envases de dentífrico, hojas de afeitar, pedazos de jabones, tachuelas.

Y, como si ello fuera poco, me encontré con algunas monedas, sin valor alguno.

No se ven policías ni patrulleros ni camiones regadores ni empleados municipales ni inspectores ni custodios privados ni paseantes ni viejos pescadores; sólo pasan algunos roedores.

Una gestión de inútiles nos muestran la ciudad a la que llaman la más sucia del país. Encima, en breve, va a inaugurar el primer cementerio de palmeras.

martes, 6 de octubre de 2009

El otro diario de Yrigoyen



Por Miguel A. Brevetta Rodiguez

No es fácil hacerse entender por todos cuando tratamos de aportar claridad sobre un tema espinoso, peor aún, cuando la temática roza aspectos íntimos del poder publico.

No se trata de aportar criterios de verdad pura a la metodología sobre la que se conduce el gobierno de turno, o cualquiera de ellos, pues no todos apelan a los mismos procedimientos a la hora de la puesta en ejercicio de sus actividades, las que constituyen una sumatoria de hechos, que con seguridad calificarán su accionar al final de cada gestión.

Así tenemos que en este último lustro se mira al gobierno con desconfianza y se lo está calificando como el “manipulador de la información”, o el que pretende “tapar el sol con las manos”, como si ello fuera posible en estos tiempos de urgencias desmedidas. Lo que pasa es que la comunidad advirtió que no se la informa como es debido, - dicho mal y pronto- se dio cuenta de que se le oculta la verdad de una realidad que se pretende esconder.

No está funcionando el principio republicano que ordena dar a conocer aquellos hechos destinados al conocimiento público.

Seguro que no faltó alguno de esos iluminados que suelen trajinar los pasillos del poder, que acercó la idea de colocarnos en el “túnel del tiempo” haciéndonos retroceder varias décadas, para que recordemos el famoso diario del entonces Presidente derrocado en el 30.

“El diario de Yrigoyen”, según la crónica histórica, o la leyenda, fue un recurso de los comedidos que rodeaban a don Hipólito en su segundo mandato, que era el de la vejez, que le fraguaban un diario que contenía sólo las noticias que el caudillo radical ansiaba leer.

Setenta años después la práctica subsiste, más sofisticada o tortuosa. Se supone que el entorno urdía sus mañas sin conocimiento del Presidente. Hoy día, es la propia autoridad del gobierno la que trata de armar ese diario autocomplaciente, pletórico de noticias alteradas e interpretaciones antojadizas. Para eso se reclutan especialistas de imagen, analistas de opinión, se llaman (que llama) a publicitarios astutos. Lo que cuadre. Esa información se propone “a la gente” mediante spots, voceros oficiales, ministros, el Presidente en persona.

“Lo más asombroso del método no es el ánimo manipulatorio sino que los propios conjurados terminen creyendo las cosas que inventan.” (1)

Nadie sabe si la anécdota fue real, pero resulta suficientemente grafica como para ilustrar un hecho puntual, que en estos momentos, resulta ser el reflejo de lo acontecido en una etapa tan sensible al sentimiento popular.

Como prueba evidente del panorama al que asistimos, están a la vista las revistas y los diarios, a los que la sociedad los llama peyorativamente, “boletines oficiales”.

Las radios y los canales de televisión, albergando “listas negras” en donde se encuentran plasmados los nombres de los opositores al gobernante de turno (a quienes nunca se verá, ni escuchará) y, como contrapartida se promociona a los mismos rostros de siempre (que nadie quiere ver, ni escuchar).

La vuelta de los “censores”, introducidos a la fuerza en las redacciones de los medios para ejercitar el manoseo de la información, pues ya no se confía en los secretarios de redacción, celosos guardianes de la verdad, en otros tiempos.

Y arriba de todos ellos una nueva creación coercitiva, que hoy se lo conoce como “director de pauta oficial”, mejor llamado, el que distribuye el dinero público a cambio de quien mejor represente los intereses del patrón.

¿Qué pretenden nuestros gobernantes cuando tratan de esconder lo que no quieren que se sepa? ¿O es que se ha llegado a la paranoia de creer que la mentira es la verdad, solo por estar publicada en diario propio?

No se debe pensar como tarea diaria en alterar los ciclos de la naturaleza, que es lo mismo que meter la mano en las instituciones, para tratar de adecuarlas a las conveniencias de cada uno. Se puede burlar al juez corrupto y obediente; no a la justicia. La relatividad, enseña como principio, que tarde o temprano, todo cae.

Y… aunque parezca mentira el derecho natural, existe y también sanciona, en especial a los incrédulos.

Fuente:


jueves, 17 de septiembre de 2009

Caso Tuppo o el gran deschave judicial


Por Miguel A. Brevetta Rodríguez (Nota II)

Tal como sucede a diario en este país, se denunció el hecho, más o menos se dieron indicios de los supuestos actores involucrados en el ilícito y… a comisión, para que algún día se investigue y se concluya en la nada.

Lo malo de la noticia es que involuntariamente tomamos conocimiento de la manera que se integra el Poder Judicial en la Argentina. Nada nuevo, lo suponíamos a juzgar por la calidad institucional a la que estamos acostumbrados. Lo que en verdad resulta triste es que nuestros malos pensamientos se traduzcan en verdad, en la pura realidad de la cotidianidad. Y lo más malo aun, es como lo afirma Serrat: "Lo que no tiene es remedio".

La noticia referente a una maniobra impetrada -nada menos que por un abogado- para llegar a ocupar una primera magistratura en el fuero federal, por intermedio de un fraude, no es un hecho menor y es esa la razón por lo que la crónica asombró al mundo entero.

Pero, ¿quién es el intrépido pretendido magistrado a cualquier costa? Hernán Alberto Tuppo, DNI. Nº. 18.262.092, nacido el 07 /02/1967. Se recibió de abogado en la Universidad de Lomas de Zamora a fines de 1993. En la actualidad se desempeña como secretario de la Fiscalía Nº 11 (Avenida de los Inmigrantes 1950, en la Capital Federal), cuyo titular es el ex fiscal de la causa AMIA, Marcelo Javier Martínez Burgos. “Tuppo es el mismo a quien el ex interventor federal en nuestra provincia, Pablo Lanusse, lo ungiera juez del Crimen de segunda nominación, entre mayo de 2004 y marzo de 2005". (1).

Durante su gestión como juez del Crimen -sin rendir concurso- los abogados santiagueños José Bernardo Herrera y Daniel Escobar Correa " plantearon ante la comisión de Selección de Magistrados y la Escuela Judicial del Consejo de la Magistratura de la Nación la impugnación de Tuppo al cargo de vocal del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santiago del Estero; vacancia para la cual el ex juez obtuvo el mejor puntaje y, por ende, postula en primer término. Fue denunciado por los supuestos delitos de prevaricato, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público, ilícitos en que habría incurrido en el transcurso del cumplimiento de su función de juez, según manifiesta el escrito de impugnación de Herrera y Escobar Correa. “Tuppo es indigno de ocupar el cargo de vocal, por las graves irregularidades en que incurrió", afirmaron. (2).

Mas adelante, cuando Tuppo cesó en sus funciones y dejó la provincia, una nueva denuncia en su contra radicó el ex camarista Penal Emiliano Aguirre (h) ante el juez en lo Criminal de cuarta nominación, Ramón Tarchini Saavedra. Fue de los supuestos delitos de “abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público, privación de la libertad calificada, en concurso real de delitos." (3).

También cabe recordar que un letrado santiagueño, Omar Cipollati, relator Federal, recordó que durante el análisis de las pruebas escritas advirtió que en la realizada por Tuppo había transcripciones literales de uno de los libros de la ley de estupefacientes, escrita por un abogado de apellido Medina. "No se trataba de una cita para adornar un escrito, sino hojas enteras transcriptas", aseguró. "Al notar esta situación la utilicé en mi impugnación. Evidentemente, no fue tenida en cuenta porque el señor siguió en la terna, y yo como otros abogados santiagueños quedamos afuera".

A su vez, el abogado Guillermo Ruiz Alvelda manifestó: “Había una habitación cercana a la sala principal de acuerdos del Tribunal Oral, donde Tuppo se encontraba. Quise ingresar allí porque no había otros lugares, y el mismo Tuppo me dijo que no había computadoras disponibles. En ese momento no me pareció sospechoso, pero en ese ámbito reservado es posible que haya hecho una maniobra como estas vergonzosas con las que hoy es noticia nacional". (4).

Otros datos. "El juez Federal Marcelo Martínez De Giorgi allanó su despacho en Tribunales y también su casa, en La Boca. Fueron a buscar documentación relacionada con el examen para magistrado federal de Entre Ríos en el que intentó copiarse, gracias a que conocía de antemano la prueba que le iban a tomar. Se le secuestró las computadoras y documentación que están siendo analizadas por el juzgado para ver de dónde surgieron las copias del examen que el funcionario intentó copiarse. El plenario del Consejo de la Magistratura decidió por unanimidad que Tuppo sea removido de todos los concursos e, incluso, dispuso que el Poder Ejecutivo sea notificado de la situación ya que tiene pendiente de resolución un cargo para juez entrerriano en el que el fiscal estaba bien posicionado". (5).

Lo extraño del caso es que también aparece como altamente sospechado el juez de Cámara Oral Federal, Alberto Pravia, quien como se sabe conoce a Tuppo desde hace tiempo. Es por ello que la prensa apunta: "En Paraná estaba también uno de los cuatro miembros del jurado, el juez de tribunal Oral de Santiago del Estero, Alberto Pravia. Los otros tres hicieron una presentación ayer temprano en el Consejo de la Magistratura, en la que piden que se investiguen sus propios llamados telefónicos y correos electrónicos. Pravia, precisaron, les había mandado un mail, cuya copia adjuntaron, donde aludía a lo ocurrido con un ‘tal Tuppo’ y decía que estando fuera de la ciudad no tenía los números telefónicos de ellos para comunicarse." Para mayor sospecha: "Pravia le dijo ayer a Página/12 que no podía hablar del tema porque estaba ocupado con un juicio". (6). Y tampoco quiso hablar con el diario La Nación en lo referente al tema del "machete".

Pero alguien facilitó los medios para pergeñar la trampa. Sin duda es uno de los cuatro jurados que sabían tanto las preguntas como las respuestas. Tres de ellos nunca conocieron al concursante. El restante, no quiere hablar.


Fuente:


2- Nuevo Diario Sgo del Estero, 5/07/2005.-

3- Nuevo Diario Sgo del Estero, 28/10/2006.-

4- Canal 7 y Diario Panorama.com, 11/09/2009.-


6- Diario Pagina12, 7/09/2009.-

viernes, 11 de septiembre de 2009

El caso Tuppo o el gran deschave judicial


Por Miguel A. Brevetta Rodríguez (Nota I)

El desmadre institucional se extiende a lo largo del territorio nacional sin ningún tipo de limitaciones. Este modelo argentino “para armar” ni contesta ni responde, al ideal de país que aspiramos para este tiempo y para las futuras generaciones de argentinos que pretenden volver a figurar en los cuadros comparativos de la estadística mundial.

Pensamos que la ficción debe tener un límite de razonabilidad dentro del contexto político nacional, pero lo que está ocurriendo a diario en las esferas del poder nos lleva a confundir el drama con la comedia, lo serio con lo absurdo, y lo que “debe ser” viene a manifestarse travestido de burla y frustración cuando irrumpe en la escena nacional una banda de atorrantes que se autodenominan “progres”, y que dicen estar a la vanguardia del orden establecido por nuestras instituciones en las que todavía creemos.

En estos días, la prensa nacional nos informa que Hernán Tuppo, actual secretario de la Fiscalía de Saavedra (barrio porteño) a quien el ex interventor federal en nuestra provincia, Pablo Lanusse, lo ungiera como juez del Crimen de segunda nominación entre mayo de 2004 y marzo de 2005, tenía en su poder, antes de que lo repartieran, una copia con las respuestas del examen que estaba a punto de rendir para el cargo de juez Federal de Paraná.

De inmediato fue denunciado por otros aspirantes y el atorrante se negó a entregar la evidencia cuando fue compelido por el director del concurso, quien formuló denuncia penal en su contra, interviniendo el juez de turno, Gustavo Zonis, quien ordenó requisar al concursante obteniendo de entre sus pertenencias no sólo copias del caso que se había sorteado, sino de otros elementos relativos al concurso que nunca podrían haber estado en poder de ningún concursante.

No podemos menos que preguntarnos: ¿de dónde consiguió el temario y sus respuestas este intrépido funcionario judicial que no dejó concurso sin presentarse para acceder a una magistratura, desde que terminó sus funciones en esta provincia? ¿Tenía cómplices entre los integrantes del jurado? ¿O es que lo enviaron desde el P.E.N. para integrar la nomina de jueces funcionales a la gestión?

Llama la atención que ocurran estos ilícitos y que sean descubiertos justo en el momento en que se encuentra tan cuestionado el Consejo de la Magistratura, que viene imponiendo “con el dedo” a concursantes ampliamente cuestionados por lo propios integrantes del cuerpo que los elige.

Este delito infraganti en contra de la fe pública no debe dejar de ser investigado porque atenta precisamente contra el valor justicia y sus representantes ya “que nadie más que el jurado debería conocer los exámenes. En este caso, lo integran el juez de Santiago del Estero Alberto Pravia, Daniel Morín y los profesores Ignacio Tudesco y Gustavo Costa (ex juez de tribunal oral).

Ahora serán inevitablemente investigados. “Son funcionarios públicos y acá puede haber un delito”, explicó el consejero. “Esto es un escándalo -protestó el doctor Cabral, presidente del tribunal que tomaba el examen- y no es por culpa del sistema de selección, es un caso de corrupción, corrupción en las personas.” (1)

Pero es público y notorio que Hernán Tuppo se viene presentando desde hace años en cuanto concurso, llama a cubrir cargos para jueces, y al parecer, hasta el momento la suerte le ha sido esquiva.

¿No contará con adecuada preparación profesional para acceder al cargo por meritos propios? ¿O se trata de colocarlo por todos los medios posibles -incluido los ilegales- dentro de la estructura judicial por ser hombre afín a la gestión de gobierno?

Algo huele mal y se está a punto de descubrir, de donde proviene el mal olor.


1- Diario Pagina 12 “Candidato a Juez in fraganti” por Irina Hauser, 6/8/2009.-

viernes, 4 de septiembre de 2009

La pobreza no es joda


Por Miguel A. Brevetta Rodriguez.

Los días de la Argentina en medio de un particular invierno, tienen las mismas características que se le atribuye al mes de agosto, atribulado por vientos contrarios imprevistos y cambiantes que no cesan en contagiarnos su mal humor. Números huecos informa la estadística, manipulada sin rubor. Nos muestran una pintura como propia, pero todos sabemos que no les corresponde porque el sello pertenece a otro autor.

La gente está en la calle azorada y desconcertada por tanto manoseo institucional. No se comprenden las idas y venidas de un gobierno que asume las características de un barco que gira sin sentido, sin norte ni rumbo cierto que nos lleve a presumir que de igual modo se podrá arribar a puerto seguro, sin ningún tipo de contingencias ni imprevistos antes de llegar a destino.

Nadie quiere hablar de la pobreza. Nadie quiere ser pobre. Nadie desde el poder quiere asumir que la pobreza crece, que nunca bajó sus índices y que se encuentra en plena propagación. Pero parece que duele más cuando la cachetada se la recibe desde afuera de parte de quien tiene la autoridad moral suficiente para aplicar medidas correctivas.

El mundo entero escuchó la prédica lanzada desde el Vaticano. ¿Dónde queda la Argentina? Se preguntaron muchos sin entender el verdadero significado de la sentencia papal. Es que Benedicto XVI escribió unas líneas que fueron réplicas de aseveraciones que ya habían hecho, aquí o en Roma, importantes prelados argentinos.

El "escándalo de la pobreza" o la "inequidad social" de la Argentina, según los términos usados por el Pontífice, son palabras que había usado mucho antes el cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires y jefe de la Iglesia argentina, ante el propio Papa en una visita ad limina a Roma (a los umbrales de los Apóstoles), al frente de una delegación de obispos argentinos.

Hace pocas semanas, el obispo de San Isidro y titular de la influyente Pastoral Social, Jorge Casaretto, denunció que la pobreza afectaba en la Argentina al 40 por ciento de la población. ” (1)

Fue una noticia que no se pudo esconder ni distorsionar ni manipulear. El mundo entero se informó por boca del Santo Padre que los índices de pobreza en nuestro país son alarmantes. Claro, no quedó otra que reconocer que hay pobres en la Argentina, pero no en la magnitud de la denuncia impetrada por la Iglesia Católica.

La respuesta -a tanta sinceridad- de parte de los que nos gobiernan no se hizo esperar. De inmediato se destinaron 600 millones de pesos para que los partidos de fútbol sean televisados por canales de aire. Y al día siguiente, a la hora del desayuno, se daba a conocer el incremento patrimonial en millones de pesos del matrimonio gobernante. ¿Qué tal? Por algo en el exterior nos miran con ojos extraños.

Si el escándalo del hambre se hubiera situado en países del África o en medios de algunas “republiquetas” que no justifican su razón de ser, el impacto de la noticia no habría desconcertado al mundo, pero la Republica Argentina -otrora granero del mundo- nunca debió atarse a una caída libre hacia un submundo al que nunca perteneció y al que los argentinos no queremos pertenecer.

Nadie se explica las causas por las que la pobreza, en un país que tiene toda la posibilidad de no ser pobre, además de estar ligada al negocio esencial de una vasta dirigencia, corre también el riesgo de pasar a ser una categoría mental de aceptación colectiva, como ha sido el caso de la corrupción.

Es asombroso el umbral de admisión que hemos desarrollado frente a esta última. No es que la corrupción no sea combatida porque no hay suficientes mecanismos institucionales para hacerlo. La evidencia funciona al revés: si no hay mecanismos institucionales de control efectivo es porque la sociedad sigue siendo indiferente al fenómeno. Lo más importante, teniendo en cuenta este antecedente, es que la pobreza no corra la misma suerte. Si la pobreza es funcional a la política, la pregunta que es necesario hacer es, después de tantos años de frustración, ¿si estos políticos no son secretamente funcionales a nosotros, el resto de la población? Porque ese sería finalmente el más poderoso circuito integrado, el mayor impedimento para la modificación de la realidad. (2)

¿Cómo es posible denunciar la existencia de una abrumadora pobreza en el seno de un país inmensamente rico? ¿Y que justamente quienes gobiernan ese país declaren públicamente un incremento patrimonial que raya en lo escandaloso? “Si es lícito y es legal, tal vez no sea ético, ni moral, ejercer funciones impropias para el beneficio del propio sustento de los que solamente debieran gobernar, sin ejercer ninguna otra actividad” (3) Y sin embargo parece que a pocos les interesa el estado de abandono e indiferencia en que se encuentran nuestras áreas de producción.

Debemos recordar que no hace mucho se tuvo que dejar de lado un desmedido “tarifazo”, impuesto por decreto a todos los argentinos. No lo hicieron por advertidos, ni porque se dieron cuenta que estaban cometiendo un grave error al confiscar los bolsillos de los más necesitados.

Pusieron la marcha atrás, cuando escucharon los primeros golpes de cacerolas, justo al frente de la residencia presidencial.


Fuente:

1- Un termómetro fiel de la situación social, por Joaquín Morales Sola, La Nación, 7/08/2009.-

2- El riesgo de aceptar la pobreza, por Enrique Valiente Noailles, La Nación 9/08/2008.

3- Ricos y Famosos: http://www.brevettarodriguez.com/politica.html#ricosfamosos

domingo, 12 de julio de 2009

Naipe marcao



Por Miguel A. Brevetta Rodriguez


Recién pasaron 10 días desde las últimas elecciones que terminaron dándole la espalda al partido que gobierna. ¿Ya será el tiempo para el análisis? No, para un comentario meduloso, pero es suficiente para abrir signos de admiración, ante tanto despropósito de parte de los que fueron derrotados, sumados sus socios.

Resulta que recién les “cayó la ficha” a los que estaban preparando el segundo mandato de Néstor Kirchner para las elecciones del año 2011. La ficha les cayó igual que una moneda de escaso valor y, por ahora, nadie, tal vez por vergüenza, se anima a recogerla en público.

Al día siguiente del revés electoral del matrimonio que nos gobierna, se publicaron las siguientes sentencias: "El Gobierno sufrió una derrota importante. Hay deterioro económico y social" (Roberto Lavagna, ex ministro de Economía), "Gané porque me votaron los salteños, y no Cristina y Néstor Kirchner", expresó eufórico el actual gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.

"No respeto a Scioli. Puso a Buenos Aires de rodillas ante el gobierno nacional", expuso el infatigable Alberto Rodríguez Saa. "La sociedad dijo basta a la intolerancia y el patoterismo", aseguró Margarita Stolbizer, flamante diputada electa por el Frente Cívico.

Hasta el “atrevido-perdedor” de Juan Schiaretti se animó a expresar que le “llamó la atención que la presidenta Cristina Kirchner haya dicho que el kirchnerismo ganó las elecciones del domingo. La verdad es que el kirchnerismo perdió en todo el país", sostuvo, como si no fuese el principal artífice de la derrota anunciada en la ciudad de Córdoba, donde fue plebiscitada su gestión sospechada de fraude.

Es que los gobiernos, en la Republica Argentina, se plebiscitan cada dos años, tiempo más que suficiente para la revalidación de los títulos que se pretenden conservar, sin que falte algún ingenuo que aspira a un mandato por tiempo vitalicio.

La historia reciente nos demuestra lo importante que resulta salir airoso en el plebiscito, pues quienes no sortearon ese primer escollo, o terminaron muy debilitados su mandato, o bien no llegaron a concluirlo, quedan estigmatizados con la marca de la derrota que no siempre se puede superar.

Quienes fueron artífices de las gestiones de Alfonsín y De la Rúa saben lo que estamos analizando, aunque no faltan los necios que sostienen lo contrario. "No se afecta la gobernabilidad. Los argentinos elegimos la democracia,” sentenció Aníbal Fernández antes de asumir como jefe de Gabinete de Ministros, lo que provocó más de una sonrisa entre los que se adueñaron de la victoria.

Es cierto que los argentinos “elegimos la democracia” como estilo de vida y, por el momento, no aspiramos a la menor intención de cambiarla por otro sistema, pero se equivoca el multifacético ministro cuando asegura que la derrota “no afectará la gobernabilidad”. El gabinete nacional en su totalidad, está sintiendo los efectos del cimbronazo que le produjo el resultado de la última elección, y como muestra de los efectos contraídos, termina de ensayar un tibio maquillaje sobre la estructura del poder, acudiendo a los beneficios del enroque -o enrosque- que por ser tan evidente, resulta difícil de ocultar.

La sombra de Néstor Kirchner sobrevuela en todos los ámbitos del poder. Sin ninguna duda, es quien decide sobre los que se quedan y lo que necesariamente deben irse de la vidriera gubernamental.

En la política, como en el manejo de las cartas, se admiten códigos no escritos que son pautas imprescindibles de las reglas del juego. Por ello, cuando el adversario conoce de antemano la jugada del contrincante, obliga a éste al retiro involuntario, pues si continúa la partida no le queda otra que reconocer la derrota. Sin embargo, son muy pocos los que portan la hidalguía de saber reconocer que se ha perdido.

Aquí no hay mucho para analizar, es tan simple, como lo dice el tango: “Pero, yo sé que vos/ no aguantarás el tren/ naipe marcado/ cuando ya es junado/ tiene que rajar”. (1).

(1) Naipe Marcado, tango de Ángel Greco, 13/05/1933.

viernes, 19 de junio de 2009

Déjà-vu (ya visto)



Por Miguel A. Brevetta Rodríguez (Nota I)


Cuántas veces cantamos o escuchamos el tango que dice: “La historia vuelve a repetirse… el mismo amor… la misma lluvia/ el mismo, el mismo loco afán” (1) Es como decir que el pasado se recicla y se suceden como por magia hechos y situaciones que vivimos con anterioridad.

Esa extraña sensación de haber vivido antes una determinada situación es llamada por los franceses déjà vu, que quiere decir: “ya visto”. Este nombre se debe a un científico francés de finales del año 800, Emile Boirac.

Pero esta manera de denominarla es considerada poco apropiada por muchos estudiosos, que sostienen que sería más apropiada llamarla déjà vecu, es decir: “ya vivido”. Dicen algunos investigadores que se debe a un error de nuestro cerebro difícil de explicar. Es una sensación que casi todo el mundo ha sentido alguna vez, más aun si vive en la Republica Argentina y en especial en Santiago del Estero y conoce “la política en los tiempos del dengue” (2)

Precisamente es el tema político quien inspira el titulo de ésta nota y confirma la existencia de la llamada anomalía cerebral. Por estos días un juez Federal de la Nación citó a un candidato -virtual ganador de la próxima contienda electoral en la provincia de Buenos Aires- para que preste declaración “indagatoria” en una causa compleja, porque en uno de sus teléfonos pertenecientes a sus empresas se registra una llamada supuestamente realizada por el imputado de la causa. Así viene procediendo la justicia argentina desde el comienzo mismo de la democracia sentando las bases de la inseguridad jurídica como un elemento propio del Estado.

Ahora resulta que quienes deben abandonar el poder por imperio de la propia Constitución, que dicta las reglas de juego en la democracia, reniegan de su destino pretendiendo forzar incomodas situaciones, con el sólo fin de perpetuarse en la función, que deben dejar, porque que es otro quien debe asumir. De ahí el manoseo institucional, y la aparición en escena de los “jueces títeres” que sostienen que el poder judicial es un apéndice del ejecutivo por lo que deben obedecer las ordenes del “manda mas de turno” aunque se lesione el frágil manto de la independencia de poderes y el debido procedimiento legal.

“La causa del juez Federico Faggionato Márquez está poblada de truhanes de módica calidad, capaces de decir cualquier cosa a cambio de muy poco. Penalistas de renombre han sacado esa conclusión luego de revisar el expediente por razones ajenas al escándalo actual. Un juez serio habría hecho todo lo contrario de lo que está haciendo el magistrado. Habría esperado el final de las elecciones para poder avanzar en la investigación sin el pataleo y la polémica que provoca la propia campaña. Fuentes inobjetables revelaron que Faggionato Márquez suele moverse entre oscuros operadores oficiales en la Justicia. Son personas desconocidas por la opinión pública y por la mayoría de los políticos, que hacen las veces de puente entre el Gobierno y muchos jueces. Algunos de esos hombres, ciertamente influyentes, ocupan cargos en organismos de control del Estado en nombre del kirchnerismo”. (3)

Es decir que estamos transitando por la línea imprecisa de las especulaciones, en donde el desprecio por las instituciones democráticas se hace evidente cuando la clase política actúa sin previsión, ni coherencia, ingresando al terreno de la repetición de errores, como si se tratasen de aciertos dignos de emular.

-(1) Por la vuelta –tango- 1938 Enrique Cadicamo.

- (2) www.brevettarodriguez.com/politica.html#dengue.

-(3) La campaña más sucia de la nueva democracia por Joaquín Morales Solá, La Nación. 14, junio 2009)

domingo, 31 de mayo de 2009

Más de un millón de pesos por día


Por Miguel A. Brevetta Rodriguez 
  
La Fundación Poder Ciudadano mediante una acción de amparo consiguió que se le informe la cifra invertida en publicidad por parte del gobierno nacional, quien sistemáticamente venía ocultando esa información. Así es como la agencia oficial Télam se vio obligada a suministrar la información, confesando que durante el 2008 Cristina Fernández de Kirchner gastó poco más de un millón de pesos por día en este rubro.
 
De inmediato una sola pregunta se formuló al inconciente colectivo argentino: ¿Está en condiciones nuestro país de dilapidar más de un millón de pesos por día en gastos de publicidad?

"La inversión en publicidad oficial, especialmente durante los últimos años, creció a un ritmo sostenido. De hecho, sólo para comunicar información de carácter relevante para la Casa Rosada, Los números resultan llamativos. 

Durante el primer mandato de Néstor Kirchner (2003) se invirtieron 46,2 millones de pesos. El año pasado, según consigna el diario La Nación, el monto llegó a 395,3 millones, lo que representa una suba del 754% respecto de 2003. De 2007 a 2008, la suba fue del 21 por ciento." (1)
 
Pero lo escandaloso no sólo lo constituye la cifra dilapidada, sino también el destino que tuvo el jolgorio de los fondos públicos repartidos a discreción o mal invertidos, tanto que hasta se lo podría investigar como delictual, atento a que los mismos no tuvieron sentido de la proporcionalidad en el reparto, al invertirse mayor cantidad de fondos en un medio de menor calidad y cantidad de ejemplares que obviamente reditúa en desventaja para los intereses del Estado pagador.
 
En efecto, no resulta equitativo que el diario Página 12 sea el más beneficiado por la publicidad oficial, con 26.816.807 pesos recibidos en 2008, en comparación con el diario Clarín que recibió solo $ 26.388.984, cuando se sabe que el diario oficialista registra un tiraje proporcionalmente exiguo en comparación con el gran diario argentino.
 
Igual comparación se acredita en el rubro radio y televisión en donde se premió a los entes oficialistas con mayor cantidad de dinero invertido, en desmedro de los medios que registran mayor audiencia.

Pero muchos se preguntan: ¿Dónde va a parar esa incontenible masa de dinero, que en buena parte, se especula, reingresan a los bolsillos como retornos obligatorios? Todos sabemos que nadie asume una campaña política con fondos propios y los gastos que ella origina, de alguna parte deben ingresar. 
 
"Volcar fondos públicos en la campaña es malversarlos, sostiene acertadamente Luis Villanueva, de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ). 

Para Alejandro Paz, ex integrante de la Cámara Nacional Electoral, la irregularidad atenta "contra la ética republicana y contra la letra de la ley". Por su parte, Eugenia Braguinsky, del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), cuestionó la posibilidad de que Kirchner use vehículos oficiales y de custodia, y consideró "injustificable" que el Estado se hiciera cargo de la televisación de los actos de campaña y de la transcripción de los discursos. " (2)
 
Se sabe que tanto la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas como así la Oficina Anticorrupción (OA) no le pierden pisada al matrimonio gobernante, mientras que algunos jueces de los designados mediante el fraudulento manipuleo que se ejerce sobre el Consejo de la magistratura, suelen adelantar fallos argumentando inexistencia de delito, sobre hechos que tienen a funcionarios públicos como únicos imputados ante un cúmulo de evidencias incontrastables. 
 
"Porque, en efecto, los mensajes que Kirchner pronunció en Pilar, Mar de Ajó, Berazategui, San Nicolás y Malvinas Argentinas se transmitieron en vivo por medio de Prensa Satelital, una empresa de los mismos dueños de La Corte, la firma que accedió a más de seis millones de pesos de la Casa Rosada mediante contrataciones directas para transmitir sus actos, a lo largo de tres años, antes de que la agencia oficial Télam llamara a una licitación pública que también ganó esa empresa. 

Sólo en 2006, Prensa Satelital cobró más de 2,5 millones de pesos del Ejecutivo." (3)
 
Fuente:
(1) diario Perfil, mayo 7 de 2009.
(2 y 3) Editorial diario La Nación 9 mayo/2009