Mostrando entradas con la etiqueta Policía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Policía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de junio de 2010

Policía “pesado”, echado por un faltante de 60.000 pesos

Policías en moto (archivo).
Al final, Marcelo Pato (jefe de policía) y José Emilio Neder (ministro de Gobierno) empezaron a detectar quiénes son los buenos y quiénes los malos en la repartición.
Un tal Daniel Elall (loretano, como Neder), hizo las mil y una en la policía. Fue “amo y señor” de causas centrales como, por ejemplo, la detención y posterior asesinato del empleado de Rentas, Raúl Domínguez y en las tropelías que fueron los allanamientos en las casas de Julio Alegre, donde los uniformados le robaron de todo: hasta los pollos crudos que tenía en los freezer.
Antes, cuando ocupaba el cargo de director de Investigaciones, manejó el asalto y robo multimillonario al abogado Víctor Daniel Nazar (Yrigoyen y Santa Cruz), y Elall ocultó pruebas, culpó a inocentes y permitió que se fugaran los verdaderos autores de este atraco, con la anuencia del juez de cuarta del Crimen,
Ahora, Elall fue “dado de licencia” y tiene orden de no aparecer nunca más por la policía. Técnicamente, fue puesto en disponibilidad, cuando lo que correspondería es que estuviera detenido e incomunicado.
Corresponde su detención porque en la dependencia a su cargo se perdieron 60.000 pesos y, sin ninguna duda, los superiores coinciden en responsabilizar a Elall.
Además, el lunes pasado personal de la comisaría seccional quinta allanaron el domicilio y la finca de Elall en Loreto, donde aparecieron autos robados y que son buscados por propietarios y policías de Buenos Aires y Córdoba. Este operativo se hizo y se mantiene oculto, pero se sabe que también le secuestraron “otras yerbas” productos de atracos y de asaltos en nuestra provincia.

Operaciones
Otro que camina en la cornisa es el jefe de Operaciones, Marcelo Camaño, a quien están investigando por el desmanejo de los dineros de los pobres agentes que cumplen servicios adicionales en empresas privadas o domicilios particulares. Al parecer, el jefe de los agentecitos se hacía quedar algunos vueltos y no les pagaba todo lo que le correspondía a los servidores de estos trabajos extras.
Tarde se dieron cuenta en la Casa de Gobierno que Pato mantenía y mantiene a verdaderos salteadores y forajidos que no son dignos de vestir el uniforme de la policía provincial.

sábado, 3 de octubre de 2009

La policía de Pato detuvo a una prostituta y la violó, “en banda”, en una comisaría


Una mujer denunció el viernes pasado que fue violada por tres policías y un civil, cuando se encontraba arrestada en la comisaría cuarta de la capital santiagueña, por lo
que la Justicia imputó en una causa por abuso sexual a los cinco efectivos que estaban en la guardia durante la madrugada.

En tanto, se trataba de establecer quién era el cuarto acusado que no vestía el uniforme de fajina, si era policía en franco de servicio o eventualmente un detenido.

De acuerdo con lo que expuso ante la Fiscalía Penal de turno, la damnificada se encontraba en la vía pública en la zona oeste de esta ciudad con otras mujeres que ejercen la prostitución a la espera de clientes. Un patrullero se acercó a ellas y las arrestó por presunta infracción al Código de Faltas. Aparentemente, a las otras mujeres las liberaron y la denunciante quedó privada de su libertad.

En una de las habitaciones, fue sometida sexualmente por los efectivos y una cuarta persona, según expuso la mujer, quien fue evaluada por psicólogas del Cuerpo Médico Forense. El informe preliminar refiere que "es creíble" el relato que hizo la mujer sobre su aparente vivencia y señaló que padece algún grado de retraso mental.

También intervinieron bioquímicos de Sanidad Policial, quienes realizaron los hisopados de rigor para luego hacer los análisis correspondientes. La jueza Rosa Falco dispuso la imputación de todos los policías que trabajaban en el horario donde se denunció la violación, aunque no su detención por el momento.

viernes, 4 de septiembre de 2009

La policía está muy mal en Santiago



Por Deyes Sosa

El tema de la drogadicción apunta a Santiago del Estero como a una provincia que de lugar de transito se convirtió en zona de almacenaje, atento a la gran cantidad de avionetas que diariamente suben y bajan sobre terrenos santiagueños.

La abrumadora cantidad de robos y hurtos en la calle y en los domicilios privados provocan alarma en la población produciendo un efecto de imponderables consecuencias, por es como que obliga a la comunidad ha armarse para ejercer el derecho de defensa con sus propias manos.

El secuestro de un camionero en Colonia Dora llamó la atención de más de tres, por la modalidad de delitos, impropia de estos lugares, de los llamados mansos, abrió un signo de alerta para lo que sucede en la provincia de un tiempo a estas partes. El gran bonete se hizo presente de repente. ¿Yo señor? No señor. O es que ¿Había zona liberada?

La denuncia pública sostiene: “Los integrantes del Foro de Seguridad, quienes más allá de la inseguridad plantearon que hace más de dos años que no se reúnen y no pueden lograr que sean recibidos por Marcelo Pato, jefe de policía. Piden audiencia y no les contestan. Esta gente honesta, preocupada por la seguridad de su comunidad, que lo único que hace es aportar, llega únicamente hasta la comisaría, personal con el que tienen una excelente relación, a tal punto que cuentan con los teléfonos particulares de los comisarios ante cualquier emergencia, pero no siempre pueden actuar porque no tienen vehículos o combustible, y esto es conocido porque los integrantes del foro lo han manifestado”.

Arena Política vino advirtiendo que el departamento Añatuya es una fabrica de jóvenes sometidas al rufianismo y a la prostitución. Además, es la pionera de la compra-venta de niños recién nacidos que son llevados a otras provincias en flagrante supresión de su estado civil, con el consentimiento de las mismas autoridades de quienes se sospecha que participan del ilícito.

A principios de esta semana, el juez Federal Guillermo Molinari manifestó que “la policía de la provincia no colabora con el tema de las drogas” y no lo dice el hijo del vecino, sino la máxima autoridad encargada de proteger a la comunidad de los efectos nocivos del flagelo.

También se conoció que la justicia de Chaco se trasladó a esta ciudad, detuvo e imputó a un cabo en actividad enrolado en la fuerza policial santiagueña como activo partícipe de narcotráfico.

¿Qué está pasando con la plana mayor policial que recibe tantos cuestionamientos? ¿Cómo es que todavía nada se sabe de la causa Domínguez, Orozco y tantas otras? O cuando el juez de Crimen de primera nominación aparece solicitando policías a la provincia de Córdoba para que colaboren con la causa Alegre, ¿no es una prueba acabada de la ineptitud de la fuerza encargada de velar por la seguridad de los santiagueños?

¿Es que tampoco hay un plan de seguridad en la provincia?

Si seguimos así, esto se cae. Y no digan, después, que no les avisamos.

sábado, 25 de julio de 2009

Después de Verónica, que se vayan todos de la policía


En San Luis ejercía la prostitución y, como no debe extrañar a nadie, revoloteaba en el submundo puntano. La noche, el sexo y el alcohol la vincularon con gente de bien y también con sujetos de baja calaña. Fue así que Verónica Vanesa Apez Muñoz (quien ahora cuenta con 26 años), de pronto apareció sospechada, detenida y procesada por un crimen que investigó la policía de San Luis.

La joven y agraciada Verónica Apez estuvo encarcelada en 2002 y fue procesada por encubrimiento el asesinato; hecho que ocurrió el 28 de agosto de aquel año en el barrio Puertas del Sol, en la capital puntana. Quedó libre luego del juicio oral.

Se vino a Santiago con toda su familia. Durante el gobierno de Gerardo Zamora, cuando se abrieron las puertas de la policía a las mujeres, la chica puntana se inscribió y fue designada como agente, destinada al Comando Radioeléctrico, en el 2007. Por ser linda y continuar con sus mañas de siempre, mantuvo relaciones íntimas con compañeros, suboficiales, oficiales y jefes de la policía santiagueña; tanto que generó revuelos, celos y hasta una interna entre quienes se disputaron y se disputan su envidiable físico. Vivió una vida plena de placer, tanto que posó desnuda y se animó a “colgar” en Internet fotos con sus desnudos.

Allí se inició su caída. Alguien, (un celoso, casi con seguridad), le “hizo una cama” y distribuyó por correo electrónico sus fotos eróticas y recordó su pasado por tierras puntanas al descubrir sus fotos en un portal pornográfico.

Lo cierto (y preocupante) es saber cómo hizo una jovencita con esos antecedentes policíaco-judiciales para ingresar a la policía santiagueña.

Sencillo. Hagamos memoria rapidita. Todos los trámites para ingresar estuvieron a cargo del Ministerio de Gobierno, conducido, justamente, por José Emilio Neder y sus “cerebros” de las autodenominadas “Bases Peronistas”.

¿Cómo fue, entonces, que “Vero” pasó de prostituta y procesada por encubrir un crimen en San Luis, a policía uniformada en la policía de Santiago del Estero

Neder tuvo, en los casos de nombramientos de policías (chicos y chicas) a una de sus “principales espadas”, la señora Nora Mercado (hoy diputada provincial por el sector peronista “Bases Peronistas”), quien, coincidentemente, tiene a familiares directos que se desempeñan en sectores decisivos de institutos policiales.

Los aspirantes, luego de presentar toda la documentación pertinente, debían pagar 2.000 pesos a la “colaboradora” de Neder si es que querían obtener el nombramiento. Sin ninguna duda, “Vero” fue una de las que tuvo que pagar tamaño peaje para poder vestir el uniforme de la “prestigiosa policía zamorista”.

Ahora, comprendamos, por qué la chica de San Luis logró que todo el mundo del Poder Ejecutivo mirara para otro lado a la hora en que había que solicitar y examinar su prontuario (o antecedentes personales). Hoy, los santiagueños estamos conectados con la red nacional y, si nos disponemos, en pocos segundos accedemos a “la ficha” de cualquier persona.

Al peaje que tuvo que pagar “Vero” a la “colaboradora” de Neder debemos añadir otros “favores” que seguramente tuvo que realizar a uno o más funcionarios que se encargaron de gestionar, avalar y empujar su expediente para nombrarla.

Pero este gobierno nos tiene acostumbrados a desaguisados y delitos de toda laya. En el Penal de Varones se asesinaron a 39 presos. Una vacuna experimental aplicada por médicos pagados por el Estado provincial (hospital de Niños) mató a más de una docena de chicos provenientes de barrios y parajes pobres. Un empleado de Rentas, por denunciar, fue convocado a Delitos Económicos de la policía, torturado, asesinado y arrojado en un baldío. El Ministerio de Gobierno orquestó una licitación objetada por todos los órganos de contralor, pero igual hizo firmar el decreto mediante el cual se adquirieron pistolas y cargadores con destino a la policía, pese a que la “empresa” proveedora no existe y que el presta nombre fue un remisero designado por un acreedor (realmente beneficiado con dos millones y medio de pesos) del ministro Neder. Hace días se murió un preso y el otro se debate entre la vida y la muerte en un incendio en el calabozo de la comisaría de Campo Gallo, por lo que los vecinos incendiaron parte de la seccional.

Y ahora, el caso de “Vero”.

¿No habrá llegado la hora que se vayan todos de la policía, llevándose a ministros jefes policiales ineptos y robadores?

lunes, 20 de julio de 2009

“Entreguen a Farías; hay que ‘tapar’ la desgracia policial en Campo Gallo”


Hace mucho que la policía sabía qué policía tenía escondido al ex director de Obras Públicas de la municipalidad de la Capital, Oscar Farías; el firmante de cheques que cobraba un ordenanza a nombre de empresas “fantasmas”.

Ayer, domingo, apareció en horas de la siesta en la comisaría de Selva. Claro, hacía dos horas que en Campo Gallo se había iniciado una “pueblada” de más de 800 personas que protestaron frente a la seccional 18, a los gritos de “ladrones” y “asesinos”. El pueblo reaccionó, al fin, contra una policía ineficiente e infectada y en rechazo a sus jefes, ministro del área y jueces de Instrucción.

Pasó que el lunes 13, los policías de Campo Gallo detuvieron a Ramón Abel Godoy (de 21 años) y a Ariel Quiñónez (de 17), sospechados de haber hurtado un pasacassette del automóvil de un vecino. El martes 14, se incendió un colchón en el calabozo y los dos presos sufrieron graves quemaduras. Eran las 12,30 y dos policías a cargo de la comisaría compartían su almuerzo en el “Casino de Oficiales”. Un “preso ambulatorio” (policía de Monte Quemado) que se encontraba en el patio de la seccional, advirtió el incendio y corrió a informar a los uniformados de guardia. Todos se apresuraron y llegaron a la puerta del calabozo, pero la llave del candado lo había llevado otro policía que, a esa hora, se encontraba en su domicilio. Salieron a la calle y buscaron un hacha con la que lograron derribar la traba y la puerta.

Los presos fueron trasladados y asistidos en el hospital Regional de la capital. Quiñónez murió el viernes por la tarde, mientras Godoy se debate entre la vida y la muerte. El intendente de Campo Gallo, Amado Tomás Chamorro (h), acompañó a familiares y asistió con todos los medios para trasladar, el sábado, el cuerpo del infortunado joven.

Lo velaron toda la noche y el domingo 19 le dieron sepultura. Al final de la ceremonia, unos 800 vecinos protestaron contra la seccionar, y unos 10 familiares directos ingresaron a la sede policial provocando desmanes en las oficinas y computadoras, llegando a incendiar un sector de la guardia.

Intervinieron una patrulla de Gendarmería Nacional (con asiento en Monte Quemado) y una formación de la Guardia de Infantería que, utilizando gases lacrimógenos y disparos al aire, consiguieron dispersar a los vecinos.

La verdad es que los familiares y vecinos de Quiñónez se rebelaron contra los jueces y el jefe de policía que, desde el martes, día del incendio del calabozo y las quemaduras de los dos presos, no adoptaron ninguna medida contra el comisario, los oficiales, suboficiales y agentes de la seccional 18; responsables directos de esta nueva “desgracia policial”.

Otra perla negra: los detenidos estuvieron “desaparecidos” desde la aprehensión hasta el incendio del calabozo. Nadie de la comisaría de Campo Gallo informó ni a sus superiores ni al juez de Instrucción en turno sobre las actuaciones labradas por la denuncia del hurto del pasacassette y la detención de dos personas. Ni siquiera se molestaron por informar a los familiares que Godoy y Quiñónez se encontraban presos.

Es imposible creer que, por estos tiempos, todavía impere en Santiago del Estero una policía que detenga y “condene” al calabozo a ciudadanos sospechados de delinquir, arrogándose una facultad inherente única y exclusivamente a los jueces de Instrucción.

Estos y tantos otros son malos síntomas de que no existen “El Nuevo Santiago” ni “El Cambio” prometidos. Mucho menos la calidad institucional. ¡Pobre del juez que estuvo de turno! Debería renunciar porque a nadie podrá hacer comprender que hay policías “amos y señores” que detienen, ponen entre rejas y dejan morir a los presos, pisoteando su potestad como magistrado.

Pero -penosamente-, la reacción de un pueblo como Campo Gallo que salió “a desquitarse” del abuso, la ineptitud, la irresponsabilidad y la impunidad de esta “maldita policía santiagueña”, se pretendió ‘tapar’ con la “entrega” o “presentación espontánea” del tal Farías, supuesto implicado en fraudes contra la municipalidad de la Capital.

Se sigue, entonces, con la “receta conservadora” y no hay que buscar responsables para no cambiar a ningún funcionario. Pasó con los 39 presos asesinados en la Cárcel Pública de Varones. Sucedió con la docena de niños de hogares desposeídos que mató la vacuna experimental aplicada por médicos del hospital de Niños. Se registró con la tortura y el asesinato de Raúl Domínguez, el empleado de la dirección de Rentas que se animó a denunciar a funcionarios y fuertes contribuyentes que pagaban dos pesos, utilizando timbradoras apócrifas.

martes, 14 de abril de 2009

“No hay inseguridad, hay vagancia”


“En Santiago no hay inseguridad, la policía está vaga”, dijo un policía en actividad que día a día trata con los subalternos. Es común ver por el mismo centro de la ciudad a parejas de policías recorriendo la zona (con sus mp3 y celulares a full) dialogando y hasta mirado vidrieras. No hay control. No hay entusiasmo. Lamentablemente los policías recién ingresados creen que están trabajando en un comercio y que cumplido su horario se cierra el local y hay que regresar a sus casas. La seguridad y la prevención es otra cosa.

Ni hablar de los robos más insólitos ocurridos en los últimos tiempos como el ilícito ocurrido en la casa del reconocido dentista Flores Turk, situada al lado de la dependencia encargada de custodiar el microcentro, la denominada Patrulla Urbana.

De los cientos de robos ocurridos en la Capital y La Banda, el 90 % no fue esclarecido y cerca del 70 % de las causas duermen en los armarios de las comisarías. La excusa es que no hay personal, no hay combustible, etc. 

Y lamentablemente -para la desgracia del jefe de la repartición, Marcelo Pato- el detenido Juan José Símula negó sus “confesiones por tv” ante el juez Gustavo Herrera, que tiene más ganas de irse a tomar mate a su casa que de quedarse a renegar con la desinteligencias policiales y con la brasa prendida de la muerte del empleado de Rentas, Raúl Domínguez, donde todos los carteles indicadores conducen a la policía.

¿Entonces quién banca a Marcelo Pato?, ¿que favor político lo tiene atado al sillón?, ¿la compra de armas?, ¿será un buen cajero? Quién sabe.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Caso Simula: las torturas, las extorsiones y la cadena de delitos que comete la policía



El detenido Juan José Simula declaró ante el juez del Crimen de primera nominación, Gustavo Herrera, contó cómo lo torturaron e involucró a policías de haberlo obligado a grabar un vídeo que luego se difundió por Canal Siete.

Después de lo que dijo Simula queda claro que la policía de Santiago del Estero hace lo que quiera y, a pesar de que el preso y el sumario son competencia y jurisdicción de los jueces del Crimen, los uniformados pueden extorsionar, torturar y hasta darse el lujo de llevar camarógrafos y grabar a un preso. Total, nadie dice nada. Total, la prensa adicta no va a comunicar una palabra. Creen, de este modo, que nadie se va a informar de las tropelías que cometen los policías de Santiago del Estero.

Pese a todo, el jefe de policía y la cúpula, así como algunos jefes de divisiones, siguen en sus cargos. O sea, la fiesta de los malos policías va a seguir por otros cuatro más en la provincia.

Denuncias

Dijo Simula que lo detuvieron un viernes a la noche y, en la madrugada del sábado, lo trasladaron a Delitos Comunes donde lo torturaron sin palabra previa. O sea, no le exigieron que formulara declaración alguna.

El sábado a la noche le pidieron que filme el vídeo, en el que iba a decir todo lo que los policías le ordenaran. Sumula se negó y por ello le vendaron los ojos y lo trasladaron (en una combi blanca) a un lugar descampado que él supone que era alguna ruta, porque escuchó ruidos de camiones pesados. Lo hicieron ingresar en un camino con pozos donde se detuvo el vehículo. Lo arrodillaron y le sacaron la venda. Recordó que estaba todo oscuro y el que estaba enfrente era un policía de civil, con una colita en el pelo. Dijo que pertenecía al D6.

Lo volvieron a interrogar si estaba dispuesto a decir, en el vídeo, todo lo que le iban a dictar los policías. Reiteró su negativa y le pusieron un revólver en la boca. De inmediato realizaron un disparo al lado suyo y lo amenazaron que el próximo tiro iba a ser en su cabeza. Es cuando decidió grabar y decir todo lo que le dictaran.

Aseguró que al vídeo lo realizaron el domingo por la tarde, en una oficina grande, que él supone que fue en Delitos Comunes. Testimonió que estaban presentes el subcomisario Gorosito (Delitos Comunes), y Chazarreta y Montenegro, a quienes, además, identificó como los que más lo torturaron.

El lunes, los policías se comunicaron con el juez Herrera y combinaron tomarle declaración sobre el vídeo. Le dijeron que lo iba a asistir la defensora oficial y que no iban a informar de este acto a sus abogados defensores.

La maniobra ilícita de los policías, con seguridad, tenía el consentimiento del juez, porque todos sabían perfectamente que Simula estaba siendo defendido por los abogados Castillo Gioya y Diego Díaz. Incluso, con anterioridad habían notificado a Castillo Gioya de una causa por un delito cometido, supuestamente por Simula, en la heladería Grido. Sabían, entonces, a dónde vivía uno de los defensores.

Según Simula, el juez se presentó en la dependencia policial y le pidió que lo trasladara a otro lugar, porque lo están torturando y amenazando permanentemente. El magistrado no le respondió nada. Luego, el juez Herrera le preguntó si lo había llamado porque estaba dispuesto a declarar, y Simula le contestó que no. Fue cuando el magistrado se retiró.

Lo volvieron a torturar mientras le repetían que esta vez iba a declarar sí o sí. Volvió a aceptar y resolvieron convocar al juez, pero éste dijo que recién iba a tomarle la declaración el martes.

Reiteraron las sesiones de torturas mientras le exigían que se hiciera cargo de todos los hurtos y robos que ocurrieron en los últimos tiempos, y que culpara a su ex abogado (Diego Lindow) de que “arregló” la fuga (de Simula) del Penal de Varones. Se negaba a consentir y lo volvían a golpear.

Llegó un momento, contó al juez Herrera, que no aguantaba más las torturas porque le saltaban en la pierna que se había quebrado (tibia y peroné), cuando cayó de una motocicleta, en Tucumán, su ciudad natal.

En un momento, Sumula les pidió que no lo golpearan más porque tenía 30 mil pesos en Tucumán y que se los iba a dar para que lo dejaran de torturar. Aceptaron los muchachos del D6 y dejaron de golpearlo. 

Los propios policías, desde el teléfono de la repartición, lo hicieron llamar a su casa en Tucumán. Atendió la empleada a quien le dijo que transmitiera a su hermana (de Simula) que le trajera los 30 mil pesos a Santiago. Recordó que estaba desesperado y quería que su hermana viniera pronto, porque temía que lo mataran si no cumplía con el pacto. 

Gravísima denuncia de la que nadie se hace eco en esta provincia. No hay juez, fiscales, diputados ni abogados con la valentía republicana de mover cielo y tierra para que estas barbaridades terminen en Santiago del Estero.

Incluso, como la hermana no aparecía con los 3.000 pesos, los policías mandaron a delincuentes comunes a la casa del abogado Castillo Gioya, creyendo que el profesional tenía el dinero. Fue cuando la policía y los medios difundieron sobre un asalto a un abogado.

Hay que recordar que los delincuentes que ingresaron al domicilio y estudio de Castillo Gioya le pusieron una pistola 11.25 en la cabeza y le pedían la plata. Ni siquiera le arrebataron el celular o el reloj.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Diego Lindow denunció a la policía


El abogado penalista Diego Lindow interpuso denuncia criminal contra el personal de la división Delitos Comunes e Investigaciones (D6) de la policía provincial, quienes montaron una filmación en la que un detenido aparece acusando al profesional.
 
En su presentación, Lindow sostiene:
 
“Vengo por el presente a los fines de interponer formal denuncia penal en contra del personal de la división Investigaciones de la policía provincial, conforme a los siguientes hechos:
 
“En el programa “Noticiero 7”, que se emite por Canal 7 y, juntamente con la información recabada de ese canal, plasmada en www.diariopanorama.com, se hizo una entrevista a un ex cliente mío, Juan José Símula, quien entre otras cosas me adjudica algún tipo de responsabilidad en la fuga del penal.
 
“Concretamente, se me acusa de haber realizado un ‘arreglo’ con personal del Servicio Penitenciario a los fines de permitir su fuga, cosa que es totalmente ajena a mi persona y falsa en todos sus extremos.-
 
“Pero el tema que me aboca es que Simula se encuentra detenido e incomunicado por la causa de la evasión, por orden del juez de tercera nominación, Jorge Salomón.
 
“Es por ello que no encuentro explicación en el ingreso de una cámara de televisión profesional a las dependencias del D-6, con dos reporteros quienes le van sacando información a Símula, y mucho menos encuentra razón en cómo ese video tomó estado público.
 
“Como se sabe, mediante resolución ministerial de la intervención federal, los policías tienen prohibido el interrogatorio de detenidos por los constantes abusos a los que son sometidos.
 
“Entonces, si es que Símula estaba detenido en el D-6 e incomunicado, ¿cómo pudo entrar una cámara de televisión con un camarógrafo y dos personas que oficiaban de reporteros?.
 
“Se ha violado flagrantemente la incomunicación del imputado en las mismas dependencias de la policía y, para rematar, hicieron confesar a Símula una tracalada de hechos con el único fin de engañar a las autoridades políticas y a la ciudadanía respecto a que la ola de inseguridad está controlada.
 
“Es más fácil hacer cargo a Símula de todos los hechos habidos y por haber, que ponerse a investigar.
 
Subcomisario Daniel Eljall
 
“Este personaje fue denunciado por mi persona cuando era defensor del ciudadano Guilelrmo Alegre (hijo de Tito Alegre), también mencionado.
 
“A raíz de una dudosa y delictual participación del inefable D-6 con Daniel Eljall a la cabeza del operativo, justamente, con intervención del juzgado de Crimen de primera nominación y de su Fiscalía, es que mi parte, conjuntamente con Tito Alegre, denunciamos penalmente a Eljall por los delitos cometidos durante la tramitación del operativo.
 
“Asimismo, en la causa caratulada “robo calificado en perjuicio del comisionado de Árraga”, tramitada ante el juzgado de segunda nominación también estuvo involucrado este personaje, y fue denunciado por apremios ilegales.
 
“En ese orden, es que hay un odio de este sujeto hacia mi persona, lo cual se ha patentizado por el armado de la declaración de Simula.
 
“Pinchan” teléfonos
 
“Denuncio en este acto que la línea de personal 0385-156887210 se encuentra ‘pinchada’ e intervenida sin orden judicial.
 
“Vengo sintiendo voces en las llamadas
 
“Asimismo, llamo a un contacto y me atiende otra persona distinta de la marcada a quien no conozco. Lo mismo ocurre cuando me llaman, las atiende otra persona distinta de mi.
 
“Estoy seguro que está involucrado el personal del D-6, por lo que pido que peticione las medidas de prueba necesarias para resetear mi línea y determinar si la misma está intervenida”.

Hay malestar en la policía santiagueña

 
Un fuerte reclamo policial por la falta de recursos para combatir el delito y la recomposición salarial postergada se avizora entre los subalternos de las filas policiales, según nos hicieron conocer en la víspera calificadas fuentes de la fuerza.
 
"Estamos prácticamente abandonados por las autoridades", dijeron los uniformados mientras patrullaban algunos puntos del microcentro santiagueño. “No sabemos si pertenecemos a la Caja Policial o al ANSES, pues nadie nos informa como es debido” nos hizo saber un cabo primero, mientras otro camarada exhibía la boleta de cobro de haberes de un compañero de tareas.
 
“Hay mucho malestar en la fuerza, desde que estamos con estas autoridades el crecimiento del delito casi se ha cuadruplicado y ningún medio de prensa informa como es debido, lo que esta pasando puertas adentro de la casa policial. “
 
“Ningún jubilado o pensionado de la provincia tiene seguro de vida desde hace varios años. Y es en vano que trajinemos por todos los medios periodísticos ya que nunca quieren publicitar nuestros reclamos.”
 
Según pudo saberse la estructura policial, carece de los más mínimos elementos destinados para prevenir el delito, no existen los ascensos al merito por lo que los que ascienden al grado superior se debe al dedo de algún diputado o funcionario amigo, nunca a las calidades personales y profesionales de un aspirante de la fuerza.
 
Fuerte circuló también el rumor de que más de una docena de policías despedidos están buscando el consenso de algunas figuras políticas, como a jubilados y pensionados de ese sector para que apoyen una masiva protesta a causa de la falta de precomposición salarial.