viernes, 23 de octubre de 2009

“La Salud está enferma en Santiago del Estero”


La muerte de la joven médica Carolina Tarchini, embarazada de 2 meses, por contraer griple A, sigue siendo motivo de dolor y conmoción de todos los santiagueños.

Sus colegas los médicos y los enfermos siguen en la lucha diaria con los dientes apretados, y convencidos que el que truncó los sueños de la queridísima Carolina ha sido un sistema de Salud que no cuida a los profesionales que cuidan a otros. De este sistema del gobierno zamorista-kirchnerista que mira para otro lado frente a los reclamos y las quejas de los profesionales y empleados del área, que denuncian que hay hospitales vacíos de insumos, con el agravante de que también hay vacío de compromiso del Ministerio de Salud, cuyos jerarcas creen que cumplen su rol persiguiendo a trabajadores que pujan por salarios dignos.

Según los médicos, lo que ocurrió con Carolina “volverá a ocurrir porque la Salud está enferma en Santiago del Estero”, y por ello seguirán todos unidos participando de las marchas de los autoconvocados hacia el Ministerio de Salud y la Casa de Gobierno.

Salen a la calle con valentía, a pesar de que el gremio que los debería representar no ha dado ninguna muestra ni siquiera de solidaridad, porque no tiene capacidad para encontrar soluciones.

Andan por la avenida Belgrano con sus reclamos a cuestas. Exigen una mejora salarial que hace más de 10 años que no llega, porque creen que será la única manera de frenar la búsqueda de empleos en sanatorios o clínicas privadas para llevar el sustento diario a sus hogares.

También reclaman que el 65 por ciento del personal deje de trabajar “en negro” y que todos los contratos pasen a planta permanente, terminando con la precariedad laboral y sin obra social.

Los médicos, enfermeros y empleados de Salud están convencidos que el servicio está enfermo y que la peste hace su guardia, por ello solicitan que la ciudadanía participe en sus manifestaciones de protesta. Están esperando que todos los santiagueños se sumen a sus marchas, porque ha llegado la hora de conmover a éstas autoridades y resuelvan los inconvenientes por la falta de insumos hospitalarios, por la falta de drogas para los enfermos de cáncer y HIP, por la falta de personal y por los 2.999 puestos que el gobierno tiene que cubrir.

Enérgica oposición al presupuesto kirchnerista


La diputada nacional por Santiago del Estero, la doctora Marta Velarde, fijó una posición firme y fundamentada en contra del proyecto de presupuesto presentado por el gobierno nacional.

Pasajes de su fundamentación en la Cámara baja, son los siguientes:

“Para el oficialismo y hasta el 10 de diciembre este Congreso vuelve a ser una escribanía del Poder Ejecutivo. Que el gobierno lo pretenda, se entiende. Que este cuerpo lo convalide, resulta inadmisible. Digo esto porque el proyecto de presupuesto que estamos tratando ingresó a la Cámara hace algo más de quince días. Y dentro de unas horas será aprobada la ley de leyes, aquella que justifica el origen del Parlamento, en virtud del principio de que no hay tributo ni gasto sin representación popular.

“Fue ese principio el que permitió disminuir el poder real, el que justificó la independencia de los pueblos y el que posibilitó limitar a los ejecutivos. Un Congreso que limite y que controle al Poder Ejecutivo. Nada de eso hay en este presupuesto. Por el contrario, se reintroducen por la ventana superpoderes que van a parar al Ministerio de Planificación -vaya paradoja-, el ministerio que nos llevó a la crisis energética, el que nos llevó a la desinversión en energía eléctrica, el que nos llevó a la merma en las reservas de petróleo y de gas por falta de exploración.
“Este presupuesto es una farsa. ¿Dónde están los ministros del Poder Ejecutivo? Allá lejos y hace tiempo, el presupuesto se elaboraba en el Congreso. Entonces, los ministros desfilaban durante meses por la Comisión de Presupuesto y Hacienda, a fin de solicitar partidas, justificar gastos y dar explicaciones de ejecuciones presupuestarias.
“¿Cómo vamos a pretender que los ministros vengan a dar explicaciones al Congreso si ni siquiera burócratas de tercera del Poder Ejecutivo se dignan a contestar pedidos de informes de los congresistas?

“Sería bueno que los ministros concurrieran no sólo para cumplir con su deber constitucional, sino también para explicar, por ejemplo, en el caso del Ministerio de Acción Social, por qué desde 2003 hasta la fecha en promedio se ejecutó el 40 por ciento del presupuesto. Todavía hacen alarde de austeridad, cuando hay tantos pobres, indigentes y jóvenes fuera del sistema educativo, junto con muchas enfermedades.
“Este presupuesto es una mentira. Comencemos a llamar a las cosas por su nombre; sino, empezamos a utilizar términos económicos, como subestimación. Todos sabemos que el producto bruto interno disminuyó el 2,5 por ciento. Prever un salto positivo de un 0,5 por ciento es una mentira, al igual que plantear una inflación del 6,6 por ciento. ¿O acaso habrá algunos funcionarios que compran en almacenes especiales, como ocurría en la Unión Soviética? No entendemos una inflación del 6,6 por ciento.
“Adviértase que el presupuesto en salud disminuyó un 4,3 por ciento. ¿Acaso se disminuye para controlar la mafia de los medicamentos truchos, que se entregaban para curar enfermedades oncológicas? ¿Y el agua potable, que es la única forma de curar la mortalidad infantil y el dengue? Este país vivió una emergencia sanitaria por el dengue, pero el presupuesto en agua potable se mantiene igual.
“¿Saben para qué aumentó el presupuesto en la Argentina? Para las obras con sobreprecios. Hay algunas provincias que construyen casas a 130 mil pesos, las que se entregan sin puertas, ventanas y sanitarios. ¿Sabían que en la Argentina el kilómetro de ruta con ripio cuesta 1.200.000 pesos? Para todo eso se incrementó el presupuesto. Un verdadero atentado a la dignidad del pueblo argentino.
“Y algo más. Este presupuesto es una réplica del Estado clientelar que vivimos en la Argentina. Estado clientelar que no es sólo dar bolsines a los pobres, sino también plata a los ricos.
“Digo esto, porque se mantienen los subsidios al transporte, y quiero explicarlo bien. Mantenemos un promedio de 20 mil millones de pesos en subsidios para el transporte, para subsidiar la obsolescencia y la ineficiencia de trenes suburbanos y colectivos de la Capital Federal y del conurbano que transportan a la gente, al pueblo, como ganado.
“No hay baja en el gasto corriente. Al contrario, hay expansión. El problema es que de ese gasto corriente el 11 por ciento va para pagar los intereses de la deuda; hay un incremento del 8,3 por ciento respecto del presupuesto anterior para el rubro intereses de la deuda externa, y la verdad es que es mucho.

“Lamentablemente para los argentinos, doloroso es reconocerlo y confesarlo en la casa de la democracia, estamos en una democracia devaluada por el atropello del Poder Ejecutivo, pero también por el consentimiento de la mayoría legislativa”.

Maradona, “el espejo” de los argentinos


Por Jorge Sinay

Cuando no le cortan las piernas, hay que hacerle una felación. Mientras tanto, él no se hace cargo de nada, jamás, por ningún motivo. Choca con su auto a una pareja y dice que él no conducía. Niega ser padre de los hijos que va regando por el mundo. Está siempre listo a ser usado para las peores causas políticas e ideológicas. Se droga en un mundial y no pide perdón ni a sus compañeros ni a los hinchas. Trata de mafioso a Julio Grondona (el dueño del fútbol argentino) y después se abraza con el mafioso. Ahora, por fin, a buena parte de la sociedad empieza a darle un poco de asco. Es tarde. La gran mayoría de esta sociedad lo entronó, le perdonó todo, lo justificó, celebró con él “la mano de Dios”, la celebró mucho más que el otro gol, el que de veras era una obra maestra futbolística.

Era “El 10”, el que nos había dado “alegrías” y, por eso, se le perdonaba todo. Era “el más grande”. Los periodistas deportivos (todos) hicieron siempre esto que él les ordena ahora. Y ahora a algunos les da un poquito de asco. Otros, muchos, siguen con la felatio micrófono en mano. Maradona no es un extraterrestre. Representa fielmente a la sociedad que lo hizo ídolo. Irresponsable, machista, ventajero, descalificador, intolerante, autoritario. Antes que enojarse con el espejo, es mejor aplicarse en la tarea de transformar aquello que proyectamos en él. Cada sociedad produce sus ídolos y sus dirigentes.

Si ahora esta sociedad no se hace cargo de lo que aplaudió o lo que votó, si no se hace cargo con actitudes, con acciones, con hechos, con conductas cotidianas, con valores vividos y no sólo declamados seguirá siendo una comunidad en donde puede más un Maradona, un Kirchner (son sinónimos) o cualquier patota que un millón de seres honestos, leales, empáticos y dignos.

miércoles, 21 de octubre de 2009

En el psquiátrico y a la intemperie


No es ninguna novedad para nadie, y lo sabe muy bien el santiagueño de a pie, que la Salud en Santiago del Estero es una calamidad. Los propios médicos, enfermeros y empleados se hallan, en la actualidad, en un serio conflicto con los funcionarios del área y con todo el Poder Ejecutivo. Por supuesto, nadie responde a los reclamos. Éste gobierno opta por los traslados, despidos y toda la gama de represalias.

Por ello, tampoco sorprende saber que los enfermos mentales internados en el Hospital Diego Alcorta están en total intemperie. Es como que no existieran en el mapa de enfermos que aguardan de la presencia del Estado provincial.

Hace unos días, nuestros enfermos mentales fueron invitados al X Festival y Congreso Latinoamericano de Pacientes Internados y Externados de Hospitales Psiquiátricos, que se realizó en Mar del Plata. Fue la primera vez que se les dio la oportunidad de salir del establecimiento que los alberga.

Como siempre hay una mano amiga y gente solidaria, personas del sector Rehabilitación salieron a la comunidad a solicitar ayuda. Lograron donaciones de cigarrillos, yerba, azúcar, galletas dulces y saladas, golosinas, caramelos, jabón de tocador, shampoo, dentífrico, desodorantes, colonias, talco, etc.

Un trabajo a pulmón y con una agradable confirmación: los santiagueños son solidarios.

Por supuesto, que el Estado provincial estuvo ausente.

Pero no importa. Nuestros enfermos mentales siguen, ya de vuelta del viaje, recibiendo ayuda de la gente común. Los corazones solidarios se comunican con el teléfono 4-395809 o, directamente, concurren al equipo de Rehabilitación, en la sede del Diego Alcorta, de avenida Belgrano sur sin número, frente al Parque Sur.

¡Adelante, radicales…!



Los radicales que gobiernan Santiago del Estero (¡y pensar que llegaron con los votos peronistas de los cantistas y los juaristas, y siguen sin aprender alguito de militancia y de solidaridad!), no dejan de sorprendernos. Además de no atender a la gente, le mienten, descaradamente.

Hace poco se realizaron las elecciones a diputados nacionales, y los funcionarios-militantes de este sector que se dice radical (o radical-kirchnerista), dejaron un tendal de promesas incumplidas y cientos de “correligionarios” endeudados.

Le pasó a una vecina humilde del circuito 2, en el sector Norte de la ciudad. Fue visitada por tres “militantes” (todos profesionales y funcionarios del Iosep), apellidados Hereda (doctor), Ayuch (contador) y Vázquez (contador), y una empleada jerarquizada de la obra social de los empleados públicos.

Le dijeron que si trabajaba y lograba mercadería para obtener voluntades en favor de la lista que encabezó Daniel Brué, le prometían un puesto para su hijo en la Administración Pública. La pobre mujer les creyó y fió mercadería por un valor de $16.000. ¡Casi nada!

Pasaron cien días de las elecciones y hoy, los sin vergüenza no le cumplieron. No sabe cómo afrontar tamaña deuda y se quedó con la carátula de un futuro expediente sobre un posible cargo público para su hijo.

Se sintió defraudada y se animó a escribir una carga al gobernador Gerardo Zamora, informándole de esta situación propia de politiqueros de quinta. Como nadie le contestó de la Casa de Gobierno, ahora pide ayuda.

“Ocho niños menores de 5 años mueren por día en el país”



El obispo de Gualeguaychú, monseñor Jorge Lozano, consideró que “es absurdo que uno muera de sed a veinte metros de un aljibe. Es absurdo que niños mueran a causa del hambre viviendo en ‘el granero del mundo’”, y advirtió que “ocho niños menores de 5 años mueren por día en nuestro país a causa de la desnutrición; mejor dicho, a causa de la injusticia. Digámoslo fuerte: nuestros chicos se mueren de hambre”.

El prelado estimó que “las causas de la pobreza están en un sistema económico neoliberal inspirado en el egoísmo y la acumulación de riqueza. El amor al dinero por encima de la dignidad humana. El capital por encima del trabajo y la especulación financiera por encima de la producción”.

Asimismo, reclamó al Estado y a todos los actores sociales a no ocultar la completa realidad de pobreza y exclusión, porque, aseguró, “la ‘verdad a medias’ no siempre es media mentira. A veces es mentira completa. Porque si a la realidad se la falsea, se describe otra cosa. Las verdades a medias provocan el doble discurso, y el pensamiento único, que suele ser ausencia del mismo”.

Ilustró: “De las personas que trabajan, la mitad lo hace de manera formal y las otras de modo no registrado (en negro). Para los primeros implica jubilación, obra social, salario familiar y otros derechos laborales. Para los segundos, no”.

Lozano habló luego sobre los números de la pobreza.

“Es cierto que basta que haya un 1% de pobres para que la pobreza sea un escándalo. Pero los caminos por tomar son muy distintos si los que sufren hambre son cinco o cinco mil, o tal vez diez mil. Y si son cien mil, ¿la olla por conseguir seguirá siendo del mismo tamaño? Pero, si, eventualmente, llegan a quinientos mil o a más de cinco millones, ¿las previsiones por tomar serán las mismas?”.

Lozano objetó: “La ausencia del Estado no es sólo responsabilidad del Poder Ejecutivo. También el Poder Legislativo y el Poder Judicial son parte del Estado. Pero además la pobreza es responsabilidad de los empresarios, sindicalistas y otros dirigentes sociales. Y no nos olvidemos de los que usan los planes sociales para presionar a los beneficiarios con fines políticos”.

Concluyó: “Hace varios siglos Aristóteles con claridad expresó: ‘La única verdad es la realidad’. Muchos han citado esta frase en estos días. Podemos intentar ocultarla aunque sea parcialmente. Pero ella, la verdad, siempre estará esperando para que la veamos tal cual es. Las mentiras verdaderas son verdaderas”.

martes, 20 de octubre de 2009

¿Subsistirá la democracia?



Por Eduardo José Maidana

Con esta misma pregunta vengo comentando nuestra realidad desde que, tres décadas atrás, poco más o menos, reventó la incertidumbre. Giovanni Sartori (Italia) y Carlos Strasera (argentino), entre varios otros cientistas políticos, alzaron la perdiz de una incertidumbre. Aquello de la “democracia autofágica”, ganó vuelo.

Claro que apuntaban al populismo al que hoy, de Francisco Panizza y demás autores de “El populismo como espejo de la democracia” (Fondo de Cultura Económica. 2009), en adelante, llaman también la “sombra de la democracia.” Para uno de ellos el populismo sería un invitado que borracho viene a la fiesta democrática, e incomoda molestando a los demás.

Lo que hoy se baraja es distinto, aunque, creo, se inicia en el mentado populismo como “democracia de asambleas” que se resumió así: espacio público convertido en templo del que debe echarse a los extraños, gente llevada, gran escenario, estrépito de metálicos y percutidos, eslóganes a modo de consignas, un orador, el jefe y conductor que plantea en el “nosotros” o “ellos” el dilema amigo-enemigo como absoluto divisorio. Supuesto diálogo de La Autoridad y el Pueblo. Que en la religión del populismo y la “democracia de asambleas” excluye a las instituciones y se apropiaba del sistema republicano y del Estado. (Ver Pensar Santiago, Editorial Lucrecia.2008).

A este tipo degenerado de democracia también se llamó “democracia de audiencias” por considerarse que el espacio público físico es reemplazado por el éter a través de la mas- media electrónica. Tenga paciencia y verá que hay una secuencia lógica en todo esto.
Estamos frente a un paso más, si se quiere, llamada “autocracia electoral”, que esclarece Carlos Rosa del diario Los Andes, de Mendoza, (11.10.09). El populismo peronista nace con una diarquía (gobierno de dos), más precisamente, con una monarquía, y de aquel modelo de Perón-Eva, se sucederán en el tiempo Perón-Isabel, Duhalde-Chiche, Juárez-Nina, De la Sota-Ruitor, Menen-Zulema se frustró (el hombre es árabe), Capitanich-Sandra y Kirchner-Cristina y al revés, ¿porqué no, si ya estamos en este baile y nos va bien?

De la monarquía bajó el modelo de legisladores por casal, además hereditario, (esposos, hijos y hermanos), que el populismo llevó al máximo esplendor de la vergüenza.

Es decir que la autocracia electoral viene de lejos. ¿Cuál es la novedad?: emerge reciclado. Que Ceausescu-Elena, en Rumania, a sangre y cárcel lo hayan curtido, nos sirve: el comunismo era una tiranía. Interesan el inefable Berlusconi y el no menos inimputable Chávez: derecha e izquierda. Ambos sostienen de hecho y de palabra que fueron elegidos por los votos para gobernar y conducir, por lo tanto, esa legitimidad está por encima de las instituciones, desde los congresos y parlamentos hasta los jueces, a los que sólo les cabe sumarse, obvio, “para la felicidad del pueblo.”

Estamos, luego y también, ante “la democracia electoral”, que exige que el espacio público, el ágora: una plaza real o un espacio virtual, etéreo, sea exclusivo de cada autócrata: Berlusconi, Chávez o los Kirchner. El italiano avanzó con la cómplice anuencia de senadores y diputados: una ley prohibió que Berlusconi y sus ministros sean investigados y menos sancionados en sus delitos en, desde y contra el Estado, en virtud del ejercicio de esa autocracia legitimada por los votos sacrosantos. La Suprema Corte acaba de fulminar la ley en defensa propia.

Chávez en el camino del italiano con su poderoso monopolio mediático, marcha a paso redoblado a quedarse con diarios, canales y radios. El autócrata es un Absoluto que excluye cuanto él no decide incluir por sumisión en su universo. La ley de medios nuestra y los votos delegativos de “nos los representantes” ¿no hace todo de tan parecido idéntico a lo ante dicho? Aquí confían muchos, y me excluyo conociendo la santiagueña, que la justicia argentina, también en defensa propia, desbaratará el atropello contra los medios, defendible en cuanto lo son, y pese a todo.

Los fascismos del siglo XX fueron exteriores a la democracia. El fascismo implícito en la autocracia actual separa también entre amigos y enemigos, pero desde el interior de la democracia. Perón fundó aquí la “democracia de asambleas” en la plaza de Mayo; y la “democracia de audiencias”, con la cadena de las radios expropiadas y de los diarios propios o ajenos controlados por la cuota de papel en nombre de su lucha contra oligopolios y otras formas del poder económico, que, en verdad, existían, igual que ahora, a los que reemplazó con su propio monopolio y el “pensamiento único”, el suyo. ¿Hoy, el de Kirchner?

Para lo cual, desde la “autocracia electoral” y en nombre de los votos, Perón invocó “la unidad del pueblo argentino” monocolor, sin matices, cuya consecuencia fue condenar la pluralidad como un delito y el disenso como un crimen de lesa patria. La revolución libertadora hizo exactamente lo mismo respecto al peronismo. ¿Putin no le sopla vida al stalinismo en nombre de la Gran Rusia? ¿Berlusconi no invoca a la vieja Italia del fascio, símbolo de la romanidad y Chávez al lienzo furiosamente rojo del socialismo “a la bolivariana”?

Para que congresistas nacionales, legislativos provinciales y concejo de ediles, con la necesaria complicidad de la Justicia, nunca devengan en “escribanías” a mano alzada; y pese a la miseria a cargo de transfugas u otras cosas por el estilo, las Instituciones configuren la única alternativa que se nos abre: entre la libertad digna dentro de la pluralidad de ideas o, en su desgracia, la gris uniformidad del callado acatamiento al autócrata de turno reelegible hasta el infinito para quien el Estado es suyo y lo privado también.

Se teme que irán en aumento el clima de crispación y la violencia metódica, que son presupuestos forzosos de la religión del populismo y sus variables: la “democracia de asambleas y audiencias” y la “autocracia electoral”. La izquierda variopinta con eficacia agresiva y dicen a buenos estipendios, ha despojado a la derecha del dudoso privilegio de echar de calles y plazas, disolver reuniones, intimidar, amenazar y abollar ideas (Mafalda); y abortar cualquier intento de reemplazar la mentira instalada como parte vital del sistema de poder absoluto, con un poco de verdad y racionalidad.

El lujito que se dio Rached



Sin publicidad, como corresponde a un militante en serio, Emilio Rached cumplió con su gente; con los productores de Santiago del Estero. Les prometió que para la Exposición de Bandera, departa
mento Belgrano, iba a venir acompañado del vicepresidente de la Nación, el ingeniero Julio César Cleto Cobos, y cumplió.

Cobos, por supuesto, lo hizo con mucha satisfacción. Por varias razones. Una, ratificar su distanciamiento con el kirchnerismo en lo que hace al trato con la gente del campo. Otra, mostrarse como firme referente de lo que en el futuro será un movimiento multisectorial. Y, la tercera, confirmar que en Santiago del Estero el hombre del cobismo no es otro que Emilio Rached.

Gerardo Zamora y el zamorismo, como era de esperar, miraron de reojo al “lujito” que puso en escena el senador Rached. Por ello ni lo declararon huésped de honor, como se estila, y apenas fue a recibirlo el ministro del área (de la Producción), el ingeniero Luis Gelid que, para completar la indiferencia hacia el ilustre visitante, llegó tarde a la ceremonia.

De todo ello estuvieron bien informados Cobos y su senador aliado. El vice vino en avión de Buenos Aires a Reconquista, Santa Fe, y luego se trasladó en automóvil hasta Tostado. Allí lo aguardó Rached. Almorzaron, se pasaron datos sobre los “operativos” zamoristas y arribaron a Bandera.

Cánticos y vítores a favor de Cobos y de Rached fueron los primeros mensajes que la gente del campo santiagueño quiso enviar a los gobiernos provincial y al nacional. Algo así como “estamos con Cobos; les guste o no les guste”.

Lo que no supo calcular la maquinaria oficialista fue la jugada de Rached. No estaba en la lista de oradores y se mostró respetuoso del protocolo pero, de entrada nomás, la gente vivó su nombre y aplaudió reiteradamente. Por ello, cuando terminó el discurso de Cobos y todos creían que finalizó la apertura de la exposición, la fuerza y el entusiasmo del público pudieron más. Los aplausos y los vítores lograron que “El Turco” los saludara.

“Estoy aquí por el compromiso de pertenecer a esta zona, a esta tierra y a los objetivos que tenemos en común. Agradezco a todos, a la casa anfitriona y al vicepresidente también porque tiene un interés que compartimos con mucha gente: que no haya ningún argentino ni ningún pueblo olvidado en este país”.

Los productores lo convirtieron en “la estrella” de la exposición.

Lejos, en el olvido, quedaron los conceptos laudatorios que acababa de formular Gelid a favor del gobierno de Zamora.

Repudio a agresiones al senador Morales



Por José Luis Zavalía

En mi carácter de diputado provincial de la UCR–Santiago del Estero, repudio enérgicamente las cobardes y arteras agresiones sufridas por Gerardo Morales y demás dirigentes en Jujuy por parte de patatas regimentadas por el kirchnerismo que, en una especie de escalada fascistoide, pretenden instalar un clima de miedo e intolerancia en la Argentina.

El conjunto de la ciudadanía no quiere que nuestro país vuelva a oscuras épocas de violencia y agresiones al que piensa distinto, debe condenar sin medias tintas estos atropellos agresiones, así como debe rechazar los inaceptables intentos por parte del ex presidente Kirchner de justificar lo injustificable con argumentos falaces.

He hecho llegar mi solidaridad al titular del Comité Nacional de la UCR, el senador Gerardo Morales, aclarándole que no lo hice por ser un correligionario, sino que he solidarizado con las víctimas de la intolerancia y las agresiones fascistas. Es preciso que todo el pueblo y muy particularmente quienes nos sentimos democráticos, expresemos categóricamente nuestro más absoluto rechazo y repudio a sus cobardes agresores pagos.

Por estas razones considero lo más atinado que nuestro partido con sus máximas autoridades nacionales, distritales, senadores y diputados nacionales e intendentes, convoquen a todas las fuerzas políticas de la oposición que no comparten con estas practicas autoritarias e histriónicas de ejercer el poder, a fin de expresar sin diferencias ideológicas y de matices nuestras posición clara y manifiesta de que ninguna intolerancia xenófoba provenga de donde provenga hará cambiar el compromiso mayoritario y categórico asumido por el pueblo en las urnas el 28 de junio.

Breve historia de Santiago: de los indios a la democracia



Por Juan Manuel Aragón

La crónica de Santiago empieza con los indios. Principalmente tonocotés, pero también cacanes y otros. Después llega Diego de Rojas y los aborígenes lo matan con una flecha envenenada. A Juan Núñez de Prado ya no pudieron matarlo y lo dejaron fundar la Ciudad del Barco tres veces, la tercera un poco al sur de donde ahora está. Francisco de Aguirre lo manda poner preso y traslada la ciudad hasta aquí. Se toma el trabajo de cambiar el nombre para ser acreedor al monumento, si no, no se explica, porque el Barco era más bonito.

No pasa nada durante dos siglos y pico, salvo algunas escaramuzas entre obispos deslenguados y gobernadores un poco bellacos. Hasta que llega Felipe Ibarra, que gobierna la provincia durante un tiempo largo. Lo mejor que hace es separarnos de los ñañitas tucumanos, que ya nos tenían patilludos con eso de que nosotros también éramos "del" Tucumán, como si el "del" les diera algún lustre de no sé qué. A los enemigos, como buen federal, los mandaba a matar, práctica que refinaron hasta la perfección los unitarios que vinieron después.

Y viene la parte de los Taboada. Que eran sobrinos de Felipe, una versión medio soft del tío. Se hicieron con el poder justo cuando se libraba la batalla de Caseros. Ni lerdos ni perezosos, creyendo que el ganador era don Juan Manuel, le mandaron un chasqui felicitándolo. Cuando se dieron cuenta del error, enviaron otro correo anulando el anterior. Lo que los pinta de cuerpo entero. Después estuvieron con Mitre, no vaya a ser cosa. Pero cuando llegó el general Roca ya no se pudieron acomodar más y chau, alpiste. Don Manuel Taboada, el de la zamba de “altá su espada se ve brillar”, se exilió en Tucumán, y finalmente se murió.

Al tiempo llegó Absalón Rojas, que si le decían que iba ser nombre de una calle tan fea, no se hacía gobernador. Ni ahí. Y a fines del siglo XIX vinieron como diez gobernadores en diez años, es decir uno cada 365 días, pero no de prolijos, sino por los líos que teníamos entre nosotros.

Y llega el siglo XX. Con Pío Montenegro, el ingeniero Maradona, Cáceres (el pariente de Pica) y el gaucho Castro. En el medio seguimos con interventores de todo pelaje. Y Carlos Arturo Juárez. Que comenzó su carrera en 1946, cuando lo pusieron de ministro y hoy, más de sesenta años después, de alguna manera sigue tallando las cartas del truco del presente y el futuro de la provincia. Aunque sea por interpósitas personas, cada tanto canta envido, aunque nadie le dé el "quiero". Nos quedan menos de cuarenta para completar cien años de soledad, qué le cuesta seguir sin morirse. Vamos por el Guiness.

En el medio estuvieron los radicales que a veces le hacen caso a su propia historia y otras gobiernan más o menos bien. Párrafo aparte para los militares que con breves intervenciones civiles tuvieron a bien poner algo de orden, che, cuando los santiagueños ya ni se paraban para el izamiento de la bandera. Cobraban un peaje del tres por ciento del monto de obra, parecía mucho. Resultó ser menos que el Diego, que se institucionalizó después. Y menos que el mitá y mitá que le siguió. Los milicos daban palo a diestra y siniestra, más a siniestra que a diestra.

Ahora hay una cruza de peronistas y radicales. Aleluya. Como una síntesis hegeliana, después de tantas cansadoras tesis y antítesis de largos siglos. Y Zavalía, que desde que se bajó del zaino no es ni la sombra de lo que era. Hay quienes dudan de que montado haya sido mejor que de a pie. Lo que cabalgadura non da, política non presta. Un jinete como un centauro. Noble bruto y caballo. "Por las callés florece uná juventud". Hacerse viejo era cuestión de tiempo nomás.

El gobierno radical-peronista de ahora sacó carpiendo a un intendente porque se quedaba con los vueltos y algo más. Dice que es para moralizar la función pública, pero la gente sospecha que es por la coparticipación. No se coparticipaban las ganancias.

Igual estamos mejor. Ahora tenemos autódromo en Las Termas. Una terminal con escalera mecánica y todo. Costanera con palmeras igualita a Miami beach. Un diario asegura que ahí se hará un emprendimiento inmobiliario como el de Puerto Madero, tomá pa vos. El primer mundo estará a la vuelta de la esquina, como quien dice, ahí nomás, del otro lado de la Alsina, al costado del barrio La Católica. Ahicito del basural.

El 80 por ciento de los que votan lo hacen por el oficialismo. El resto son los contreras, no hay nada que los conforme. Los contreras son como los pobres, siempre habrá alguno empecinado en desmentir las obras del gobierno, en buscarle la quinta pata al gato, en seguir cartoneando por la Pellegrini, esquivando las cuatro por cuatro de los funcionarios.

Juárez era un dictador porque robaba todo para él. Tipo Neurus: “Uno para ti, otro para ti, ¡mil para mí!".
Ahora roban todos.

Llegó la democracia.

Era hora.

sábado, 17 de octubre de 2009

Concejales: al menos una voz disonante


Enhorabuena que se termine el chupamedismo sin límites en algunos poderes públicos. Ocurrió en el Concejo Deliberante de la Capital, a través del ingeniero Carlos “Johnny” Morales, concejal del Partido Federal y de militancia filo peronista.

Cuando todos los ediles ex alegristas y ahora zamoristas rechazaron un proyecto loable del FUP “Ricardo Raúl Alfonsín”, él apoyó la iniciativa. Claro, lo que se hizo fue recepcionar una solicitud de CTA, Multisectorial de Trabajadores Santiagueños, Judiciales, Atese, Cisadems, Repositores Externos, Autoconvocados de la Salud de Santiago del Estero y ATE, que peticionaron la sanción de una ordenanza que implemente en la Capital el “boleto estudiantil”.

Como fue un proyecto de la oposición, el zamorismo votó en contra; excepto “Johnny” Morales, y vale la pena rescatar esta actitud porque de lo que se trataba era de beneficiar a muchos chicos y adolescentes provenientes de hogares humildes que, justamente, precisan una ayuda como la que puede significar el “boleto estudiantil”.

Al menos un concejal del oficialismo capitalino que se dispuso mirar la realidad de la crisis socio-económica, y poner los oídos a los que menos tienen.

Luego el ingeniero Morales volvió a poner agallas cuando el oficialismo aspiró a aprobar el dictamen favorable de comisión, de un proyecto que buscaba imponer el hombre de Monseñor Gerardo Sueldo al viaducto de ingreso a la Terminal de Ómnibus.

Los fundamentos fueron expuestos por el titular del bloque del Frente Cívico, Claudio Irastorza, pero “Johnny” salió al cruce y hasta se dio el lujo de ilustrar al cuerpo y obligar al oficialismo a dar marcha atrás.

En efecto, Morales recordó que como presidente de la Asociación de Ingenieros de Santiago del Estero, cuando todavía no ocupaba la banca de concejal, presentó un proyecto en los dos bloques (oficialismo y oposición) para que se impusiera el nombre del ingeniero Carlos Cassaffouth a esa vía de ingreso y egreso de la nueva Terminal de Ómnibus. Por supuesto que dejó debidamente aclarado que no se oponía a los homenajes a monseñor Gerardo Sueldo, pero que correspondía tener consideración a una presentación anterior y a los méritos de Cassaffouth.

Encima, habló luego el ingeniero Marcelo Lugones (bloque FUP), quien recordó que en el 2007, su bancada presentó un proyecto acorde al petitorio de la Asociación de Ingenieros de Santiago del Estero.

Se pasó a un cuarto intermedio y, merced a las contundentes razones de Morales, el proyecto fue devuelto a comisión.

A veces, las razones superan al chupamedismo y se reencauza la labor parlamentaria.

Ley de medios y "Estado mayor"


Por Liliana de Riz, politóloga (UBA, Conicet), y coordinadora de Informe de Desarrollo en el PNUD Argentina.

En un clima enrarecido por las sospechas de canje de votos por favores personales o para las arcas fundidas de las provincias representadas por senadores que súbitamente apoyaron la ley que habían cuestionado, se aprobó con una holgada mayoría la ley de radiodifusión presentada por el gobierno.

La nueva ley nació de un trámite atropellado en Diputados que desconoció los reglamentos y a ritmo febril llegó al Senado, tras la derrota electoral del oficialismo el 28 de junio y cuando faltaban apenas dos meses para que ingresen los nuevos legisladores. La premura por tratar esta ley confirma, una vez más, que para el oficialismo lo que importa son los objetivos y las formas son lo de menos: se amañan al gusto del que manda. No importa cómo, lo importante es conseguir una mayoría sumisa. Tampoco vacila el gobierno en echar mano a brutales modales para obtener lo que quiere.

El tratamiento de la ley de medios arroja nuevas luces sobre el modo de gobernar del matrimonio presidencial que continúa erosionando la ya escasa credibilidad de las instituciones. Esta es una ley arcaica que se nutre del ideario del primer peronismo, a pesar de que el mundo ha cambiado y mucho, desde entonces. Para esta concepción del poder, el Estado debe controlar la información e impedir que los medios "deformen" la realidad, hagan perder elecciones, "secuestren" goles y lleguen a ejercer un poder "destituyente", porque no sería otra la función de los "generales mediáticos" que la de "aniquilar" gobiernos democráticos. La venganza contra un multimedio que hace poco el gobierno ayudó a consolidar se presenta como un acto de justicia. La defensa del pluralismo enmascara que serán los censores del gobierno quienes decidan contenidos y licencias y que la ley despeja el camino para habilitar negocios a los amigos.

Cosa triste, el Estado y el gobierno siguen confundidos. El Estado está colonizado por los intereses del gobierno de turno y es fuente de infinita corrupción. Nadie defiende los monopolios sino quien los tiene, pero lo que está en juego en esta ley es disciplinar los medios a la voluntad política del gobierno antes que multiplicar las voces.

Para Cristina Kirchner, la democracia es el gobierno de la mayoría y la oposición debe esperar el próximo turno electoral; el oficialismo representa al pueblo, mientras que los opositores representan el antipueblo, sean los "monopolios mediáticos" o la "oligarquía vacuna". El derecho de las minorías es arrasado.

La presidenta y su esposo, como el general Perón, se apoyan en una ideología que José Luis Romero denominó de "Estado mayor" para persuadirse de que su empresa de conquista de poder personal es, en verdad, un esfuerzo heroico por dar a los argentinos una sociedad mejor.

Nada es lo que parece en esta Argentina. Los gobernadores fiscalmente dependientes instruyen a sus legisladores para votar conforme a los designios de la presidencia de la Nación, sin disimulo. El federalismo es también una ficción. Mientras tanto, la pobreza, la recesión, la inseguridad, el derrumbe de la educación y la salud continúan. Creer que el control de la información en el mundo actual consolida el poder es mirar al país como el coto de caza privado que todavía es la provincia de Santa Cruz.

Sin embargo, este liderazgo de comarca se alimenta en el terreno fértil que es la recurrente tentación de los argentinos de vivir en el ensueño en vez de aceptar la triste realidad. ¿Podrán los Kirchner seguir construyendo el país de ficción con las estadísticas falsificadas del Indec, las cuantiosas cifras de la propaganda oficial y la aspiración a controlar los medios de comunicación? ¿Ayudará la eventual mejora de la economía a que el retrato de la ilusión persista? ¿Cuándo estallará esta burbuja?

La situación de la Argentina es grave, pero como dijo refiriéndose a Italia el guionista de Federico Fellini, Ennio Flaiano, "es grave, pero no seria."

El argumento de que es mejor cualquier ley que una de la dictadura, con el que fundamentó su sorprendente voto el socialismo, nos muestra que estamos demasiado acostumbrados a aceptar lo que tenemos como lo mejor posible, detenidos en el pasado sin poder imaginar el futuro.

¿Cuándo podremos hacer buenas leyes surgidas de sólidos consensos destinadas a ser marcos regulatorios estables de los comportamientos? Cuando eso ocurra, habremos de vivir en un país serio. El Congreso no será un remate de voluntades. La oposición podrá llegar a convertirse en alternativa y el futuro dejará de ser pura amenaza.

Prepotencia de la chacarera



Por Juan Manuel Aragón

De todos los males que Santiago nos viene ofreciendo en los últimos tiempos, me parece que uno de los peores es el de la prepotencia del folklore. Más precisamente de la chacarera. Obviamente no tengo nada contra la música en sí, confieso que hasta de que llegara la moda de su superioridad había algunas que me gustaban mucho. Y hasta llegué a saber íntegra la letra de cuatro o cinco.

Pero de un tiempo a esta parte, en todo cumpleaños, fiesta, conmemoración, celebración, espectáculo, festejo, reunión, feria, certamen, verbena, romería, retreta, luminaria, función, velada, convite, banquete, gaudeamus, solemnidad, gala, recreo, vacación, holganza, descanso, diversión, juerga, agasajo, sarao o recepción, hay que aguantar a uno o más músicos tocando y cantando chacareras. No está del todo mal, al fin de cuentas es una música local y ya se sabe que la caridad empieza por casa. Pero la música folklórica santiagueña se ha vuelto prepotente para reclamar que en cualquier ocasión en que se la sienta, haya que efectuar ciertos actos, como si del himno nacional se tratara.

La cosa funciona así: en medio de la reunión, el dueño de casa o anfitrión les dice a los presentes que va a cantar un conjunto del barrio, los Yacansan, pongalé. En ese instante uno tiene la seguridad de que se acabó la fiesta, porque ya no será posible seguir la amable conversación con la persona que estaba a su lado y será una falta de respeto pedir que le alcancen unas mollejas de la parrilla, seguir opinando sobre la construcción de diques en la provincia o levantarse para ir al baño.

¿Por qué?

Porque los cantores no quieren ser ignorados, pretenden siempre ser el centro de la reunión. Por si fuera poco, en medio de su actuación piden que se hagan palmas, que los que saben la letra también la canten, que el público pida nomás qué quiere oír, porque ellos las saben todas, que alguno diga un aro-aro. En algunos casos también piden silencio absoluto porque ellos, ¿no lo sabía amigo?, son artistas.

Si cantaran dos o tres chacareras como para amenizar la velada, vaya y pase. Pero no, tienen un repertorio de quince o veinte piezas y no van a dejar de tocar hasta completarlo íntegro. Van a cantar todas, ¿entiende? Te-o-de-a-ese. Entre otras paparruchadas que se dirán a la temida hora de las guitarras, en el primer lugar del ránquin figura que ser santiagueño no es una casualidad sino un sentimiento, la segunda tontería es que nadie canta la chacarera como los santiagueños y la tercera puede ser que la música clásica es una estupidez muy aburrida.

También enferman los lugares comunes en medio de la actuación, como que el cantor se queja porque tiene la garganta seca y acto seguido se manda al buche un trago de vino, como si tomar vino fuera una hazaña. O discutir si Carlos Carabajal es o no el padre de la chacarera. O criticar a los críticos de los diarios porque no saben nada de música. El folklore del folklore, digamos.

Pero hay más. Hay una chacarera que cuando salió parecía bonita. Más que nada por la música pegadiza y porque su letra es sencilla, casi inocente, naif, podría decirse: la del puente carretero. Pero cada vez que los Yacansan anuncian que la cantarán, pierdo la paciencia del todo y mando a mudar de la fiesta inmediatamente, no importa si me falta la torta, si el dueño de casa se enoja o todavía no llegó la hora del brindis, las felicitaciones y los buenos augurios. Digo que dejé la leche en el fuego, que tengo que tomar un remedio, pongo de pretexto cualquier cosa y mando a mudar. Feliz porque habré pasado otro día de mi vida sin haber sentido la del puente carretero.

Que será bonita, todo lo que quiera, pero ya me tiene hasta aquí, ¿ve?

jueves, 15 de octubre de 2009

Siguen las persecutas en la provincia


El miércoles pasado removieron de su cargo de responsable del Plan Remediar, doctor Juan Haick, de conocida trayectoria en el ámbito de la Salud Pública. Su delito: haber participado de marchas y asambleas exigiendo aumento de salario, desprecarización laboral y la Salud como política de Estado.

Empleados de esa dependencia relataron que el ministro de Salud, Luis César Martínez (gran ex amigo del ex intendente Julio Alegre -en la foto-), fue alertado por el “confeccionador de listas negras”, el médico “Pepo” Feraud, (autotitulado como “progre”), acerca de que el doctor Haick estaba siendo visitado en su oficina de Remediar por sospechosos “activistas” de Salud.

Fue entonces que Martínez dictó una resolución por la cual separó a Haick de Remediar y lo envió a 150 km. de distancia, para labores de guardias médicas, a pesar de los 60 años de este médico.

El ministro, como conocido cobarde que es, justificó este traslado en que el Haick es médico de Acción Radiante y, consecuentemente, debe estar en el interior de la provincia.

Lo llamativo es que su asesor, “el doctor correveidile” Feraud, también es médico de Acción Radiante. La pregunta es obvia: ¿por qué no lo envía también al interior? O, ¿por qué no le aconseja que cumpla con su beca de médico comunitario alguna vez?

Este Feraud fue un genuflexo del ministro de Salud de la intervención federal, doctor Donato Spaccavento, y se autotitulaba “peronista revolucionario”. Luego, en la interna, lo descubrieron que no jugaba para el candidato peronista de los interventores. Le perdonaron la vida y también lo indultaron por los bolsines que llevaba diciendo que iba a repartir entre la gente de su “línea interna” peronista. Los que lo conocen aseguran que todavía éste Feraud es poseedor de bolsas de azúcar y de botellas de aceite que, en la época de la intervención, debió haber distribuido entre la gente más humilde.

Pero ahora, sigue zafando porque, como corresponde, se autotitula “zamorista de la primera hora”, aunque a los oídos le dice a Martínez que es “martinista” y “kirchnerista”.

En Salud, como decimos, sigue la persecuta. El doctor Gustavo Cáceres, médico Comunitario, fue suspendido en sus haberes otro mes. También se atrevió a luchar por mejoras salariales. Se le está sustanciando un sumario administrativo, pero fue declarado culpable “de modo preventivo”.

Como ya es norma, el principio de inocencia no rige en Santiago del Estero frente a tamaños funcionarios ineptos, pero especializados como mendicantes.

Vagancia, suciedad y cementerio de palmeras


Por Miguel A. Brevetta Rodriguez

Hasta no hace mucho tiempo sentí una suerte de orgullo al transitar mi rutina aeróbica a la vera del Dulce, aspirando aire fresco y contemplando un incesante ir y venir de personal dependiente de la municipalidad de la Capital, encargado de los más mínimos detalles en la culminación de una obra necesaria y clamada por los santiagueños.

La "nueva costanera" se transformaba así en el lugar indicado para la realización de espectáculos públicos, reunión familiar, pista aeróbica, ruta ciclística, paisaje natural ataviado de flora autóctona al que se agregó una considerable cantidad de palmeras extraídas de otros lugares, como símbolo a destacar.

Es que casi todos los jefes comunales, en especial los del centro del país, coincidieron en la idea de "transplantar" palmeras bordeando lugares estratégicos como ser costaneras, parques y lugares de recreación, en una forma de vestir al lugar con el toque glamoroso acorde a las paradisíacas islas del Caribe. Claro que el costo del emprendimiento no le fue indiferente al erario público, atento a los trascendidos del monto total de la obra.

Por concurrir a diario, en horario de la siesta al lugar de los hechos, pude apreciar in situ el traslado y posterior implante de los añosos ejemplares, que en hilera, sostenidos por gruesos cables guiados, aseguraban su permanencia en tierra firme. El mantenimiento del palmeral fue reiterado al igual que la de otras especies arbóreas insertadas en la zona. Tanto el cuidado, limpieza, mantenimiento e iluminación del sector resultó optimo, por entonces.

Pero… lamentablemente, en este caso, nada es para siempre. En la actualidad transitar la nueva costanera concita vergüenza ajena. Es más, también aflora un sentimiento de rabia mezclado con impotencia y desolación, cuando se contempla la agonía e inminente muerte de esos "gigantes" palmares que, por su aspecto, dan cuenta de la vagancia, la suciedad y la indiferencia que circunda el lugar.

¿Qué ven mis ojos expectantes? Carros basureros por docenas transitando y horadando los veredones que circundan la Ucse en dirección al río. Desperdicios a raudales amontonados por el camino. Humareda de noche y de día. Papelerío danzante al ritmo del viento, mezclado con cenizas. Fotos de almanaques, pedazos de collares, estampitas.

Botellas rotas, cientos de envases descartables, paquetes de cigarrillos, jirones de nylon a diestra y siniestra, restos de colillas blancas y marrones, tierra, mucha tierra, semillas de todas las especies, pasto seco, chapitas, condones usados de todos los colores, pedazos de bombachas, pañuelos multicolores, medias sueltas, medias suelas, todo por la mitad. Anzuelos, restos de perros muertos, pocotos, porotos, pedazos de pan duro, dátiles secos, bolitas de colores, latas herrumbradas, gomas en tira, pedazos de hondas, gomines, cueros sucios, chicles pegados, pelusas, moscas, mosquitos, dengue, cáscaras de bananas, diarios viejos, bostas de caballos, pelos, pajas, figuritas, pozos, peces muertos.

Perros vagabundos, flores secas, caballos sueltos, excrementos, restos de alimentos, ningún monumento, basureros de lata repletos, bancos fuera de sus lugares, restos de asado, carbones humeantes, parrillas improvisadas, guano, astillas, papel madera, bolsas de carbón, esqueletos de peces, alambres, mucho polvillo, muchos escombros, papel higiénico, votos, plumas sueltas, carozos, envases de dentífrico, hojas de afeitar, pedazos de jabones, tachuelas.

Y, como si ello fuera poco, me encontré con algunas monedas, sin valor alguno.

No se ven policías ni patrulleros ni camiones regadores ni empleados municipales ni inspectores ni custodios privados ni paseantes ni viejos pescadores; sólo pasan algunos roedores.

Una gestión de inútiles nos muestran la ciudad a la que llaman la más sucia del país. Encima, en breve, va a inaugurar el primer cementerio de palmeras.

Pobreza y falta de educación


“Periódicamente se suscita en la Argentina una discusión acerca del índice de pobreza. Por ejemplo, el cómputo oficial denuncia, en este momento, el 13 % pero otras investigaciones privadas, dignas de confianza, registran cifras mucho más altas, que llegan al 35%. Sería bueno ponerse de acuerdo en un parámetro objetivo que permita medir la realidad tal cual es, porque la limpieza de la casa no se asegura barriendo la basurita debajo de la alfombra”. Así lo expresó el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, en su mensaje televisivo de este fin de semana.

Sostuvo además que en la medición de la pobreza “habría que incorporar otros factores de la vida humana esencialmente relacionados con la dignidad de la persona y sus derechos fundamentales” y mencionó puntualmente “la educación”.

Afirmó que “las dos penurias: la pobreza en el sentido material de la palabra y la falta de educación están muy vinculadas” porque “en determinados niveles de pobreza los chicos no pueden ir a la escuela, o no pueden completar su escolaridad hasta egresar perfectamente alfabetizados”, y llamó a considerar “la gravedad de este fenómeno cuando se extiende de tal modo que la deficiencia de la educación se va convirtiendo en un dato estructural de la sociedad en una época determinada. Si no se logra poner remedio a esta desgracia se hunde en una dolorosa decadencia la cultura popular”.

Por ese motivo consideró que “en la categoría de pobreza, ampliamente extendida, tendría que entrar también esta especie de decadencia de la cultura popular que se torna irremediable si no se van poniendo remedios, si no se procura lo necesario para que nuestras familias puedan vivir dignamente, para que puedan educar dignamente a sus hijos, para que las ayudas que reciban estén orientadas a elevarlos en un sentido integral”.

Gran parte de los desempleados son chicos de 18 a 25 años



El ministro de Educación, Alberto Sileoni, afirmó que "buena parte" de los desempleados en el país tienen "de 18 a 25 años", por lo cual instó a "mejorar la calidad de la escuela media y las competencias laborales", al inaugurar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el seminario "Educación y Trabajo. Interrelaciones y Políticas", de Unesco.

Sileoni remarcó que desde la cartera educativa "el compromiso delante de la sociedad es la capacitación de los jóvenes" y sostuvo que "esto no lo hace sólo el Estado, por eso hoy aquí están presentes representantes de las empresas y de organizaciones de la sociedad".

"Tenemos que trabajar en conjunto Estado y mundo privado", afirmó en la inauguración del Seminario junto a la directora del Instituto Internacional de Planeamiento Educativo de Unesco, Margarita Poggi.

El ministro remarcó su interés en "destacar antes que nada el valor del trabajo como cohesión social y la importancia de darles a nuestros chicos herramientas para la inserción laboral" ya que, aseguró, "buena parte de nuestros desempleados son chicos de 18 a 25 anos".

"Ahí hay que hacer un trabajo inespecífico, que lo hace la escuela en el nivel medio brindando un servicio de calidad, y otro más específico, en término de competencias laborales", afirmó.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Aunque quieren, no nos olvidamos de Domínguez



Ha pasado un año y medio y no es bueno olvidarnos de un hombre digno, valiente y ejemplar empleado público como fue Raúl Domínguez. Personas de su talla moral siempre dejan una muy buena enseñanza para los trabajadores públicos y, sobre todo, marcan el camino a los cobardes que se callan cuando, en sus oficinas o reparticiones, miran, simplemente, cómo se roban los recursos del Estado.

Domínguez cumplía con su trabajo y, a la hora en que había que hacer lo correcto, no dudó un instante en denunciar que en su ámbito laboral, la dirección general de Rentas de la provincia, se estaban cometiendo latrocinios en perjuicio de las arcas públicas. que es lo mismo que decir que algunos le estaban robando a todos los ciudadanos contribuyentes. Decimos esto porque por ahí algún tonto allegado al actual gobierno de la provincia debe pensar que Domínguez trabajaba para Gerardo Zamora y que sus haberes les pagaban los funcionarios de sus bolsillos y, en consecuencia, no debió abrir la boca.

Él saltó porque los que estafaron a Rentas le estaban sacando la comida de la boca a miles de pobres y los insumos y medicamentos de otros tantos miles que van a los hospitales públicos y no encuentran nada ni nadie que los atienda.

Como Raúl Domínguez denunció a los robadores que timbradora trucha de por medio pagaban un peso en lugar de abonar millones, lo intimidaron, lo llevaron varias veces a la policía a declarar y, finalmente, lo “levantaron” de la calle. Claro, como no quiso cambiar su declaración valiente y honesta, en la que figuraban nombres y apellidos de funcionarios y de los grandes ladrones, lo “apuraron” (por orden del entonces juez Juan Antonio Jorge), lo torturaron y terminaron asesinándolo. (Casualmente, ese último testimonio-denuncia fue extraviado por un alto jefe policial de su automotor –móvil-, cuando el documento debía formar parte del expediente y contar con la guarda del juez; dueño único y exclusivo de la causa).

Al pobre Domínguez lo mataron luego de esa declaración “comprometedora” y lo escondieron nueve días, hasta que, finalmente, lo arrojaron en un montecito cercano a su domicilio creyendo que íbamos a creerles que se suicidó.

Si alguien, por más desinformado que fuera, leyera los resultados de las pericias, determinará que fue asesinado alevosamente.

En próximas entregas difundiremos estos resultados de los expertos forenses para que los ciudadanos se informen de todas las falencias en las que cayeron los autores, sus cómplices de la policía, de la justicia y del gobierno provincial.

O para que todos nos enteremos del diabólico plan tendiente a cajonear la causa y de hacer que nos olvidemos del crimen. Algo que fue pergeñado (y está controlado), justamente, por policías, jueces, altos funcionarios y fuertes contribuyentes. Un operativo en el que, por desgracia, también la familia está siendo víctima de un perverso engaño, toda vez que el abogado, supuestamente querellante, viene desarrollando una labor que es funcional a quienes tratan de que el “caso Domínguez” pase al olvido.

El espectro de la censura



Por Santiago Kovadloff, filósofo, ensayista y poeta.

El gobierno rehúye la reflexión. Sólo está urgido por la necesidad de acumular poder. Si le importaran la consistencia y el perfeccionamiento del proyecto de ley de medios, no impulsaría un proceso compulsivo en busca de su aprobación. Una vez más, descarta los consensos. Una vez más, se burla del intercambio de ideas.

Privilegia el monólogo en la misma medida en que rehúye los objetivos nacionales consensuados y sólidos. Su proceder actual es consecuente con la que ha sido su actitud constante: despreciar el diálogo, concebir la política como un ejercicio de aniquilación de la disidencia.

¿Qué hará con la ley de medios en su poder si no lo que hasta ahora ha hecho sin ella? Su cultura política sólo es autorreferente, intolerante y prebendaria. Multiplicará su presencia en emisores radiales y televisivas, tratando de extenderla también a la prensa escrita. Buscará realizar su sueño básico. Querrá, una vez más, serlo todo a expensas de todos: los pobres, los disidentes, las instituciones, la oposición. El gobierno ignora qué es el Estado democráticamente entendido y, por eso, poco y nada puede aportar a una concepción pluralista de los medios estatales y públicos.

Lejos de reemplazar lo que aún queda de la ley de medios elaborada por el Proceso Militar, la actitud compulsiva y autoritaria con que actúa viene a potenciar esos elementos residuales y a resucitar el espectro de la censura dictatorial.

La gran tarea opositora, a partir de diciembre, tendrá que consistir en devolverle credibilidad democrática y pluralista al Parlamento. La discusión adecuada de la ley de medios deberá tener lugar a partir de entonces. Y ello deberá hacerse de manera ejemplar: pensando en el país a mediano y largo plazo, en su cultura indispensable y en la capacitación cívica de su sociedad. Y no en el poder político disociado de estas tres ideas fundamentales.

Si la oposición no procede así, la democracia seguirá perdiendo credibilidad y la Argentina, su rumbo indispensable.

La Banda: artesanos con apoyo oficial


Siempre La Banda parece colocarse en la vanguardia en todas las expresiones de la creatividad y el ingenio. En este caso, el intendente Héctor Eduardo “Chabay” Ruiz ha puesto todos los esfuerzos de sus colaboradores para darle realce a hombres y mujeres dedicados a las artesanías que están exponiendo sus iniciativas, con un excelente apoyo y reconocimiento de la gente.

En efecto, la Cooperativa de Artesanos “Raices de mi Pueblo” presenta sus productos en stand frente a la fuente de las aguas danzantes, cuenta con el auspicio de la municipalidad de la Banda. Participan 26 artesanos que exponen y venden sus artículos en el paseo ubicado en la Plaza del Orgullo Bandeño; estación de trenes, más precisamente.

Los trabajadores santiagueños abren sus locales a partir de las 19, y aprovechan también para intercambiar técnicas, acabados y producción de sus obras con el público que concurre a la muestra.

Vale la pena mencionar y distinguid a los artesanos, que son los siguientes Sara Seco (repostería), Miriam Banegas (cestería y pintura), Mariano Herrera (cuero), Claudia Sica (aserrín reciclado), Claudia Santillán (alpaca), Josefa Lazarte (repostería), Malvina Iturre (macramé y alpaca), Pedro Puerta (alfajores y juegos de ingenio), Noelia Suárez (flores de goma eva), María Ortega (plantas y arreglos), Raúl Neirot (juguetes en madera), Luis Guzmán (madera), Marylín Lizondo (sahumerios), Noelia Reyerro (flores de goma eva), Melina Castagna (porcelana en frio), Bibiana Cardinliux (artesanía en semillas), Micalela Díaz (batick javanes en ropa), Leila Morales (chocolatería), Alejandro Cordero (serigrafía), Cintia Díaz (macramé), Alicia Díaz (tejido en telar y crochet), Jorge Scanone (calado de madera), Claudio Scanone (utilitarios en madera), Susana Coronel (muñequería country) y Gladis Pérez (dulces y licores), entre otros que se irán sumando a la propuesta.