viernes, 21 de agosto de 2009

“Los espero con la Constitución y el Código Penal”


La diputada Sandra Generoso, ex peronista y ahora devenida en zamorista, como “presidenta de facto” del bloque radical-justicialista”, no dio ningún fundamento y ordenó a los levanta manos de la mayoría rechazar los dos proyectos de Francisco Alberto Cavallotti, pidiendo la intervención a los municipios de Capital y de Añatuya.

La orden que recibió la Generoso de su “jefe único” (por ahora), el ministro de Gobierno, José Emilio Neder, fue la de rechazar sin miramientos los intentos de “Pancho”.

Experimentado y astuto, Cavallotti pasó el mal trago frente a la abrumadora mayoría zamorista con unas cuantas cosas que dijo en el recinto. ¡Lástima que nadie le publicó nada!

Fue así que, con sosiego, le dijo al presidente de la Legislatura, Ángel Niccolai, que dejara de hacer sonar la chicharra (timbre) a la hora en que los 80 muchachos que mandaron de la Casa de Gobierno comenzaron a silbar y a abuchear. “No los haga callar. Déjelos que griten. Son ‘gargantas compradas’ y no me van a interrumpir”.

Los matones que mandan los “cráneos” de la Casa de Gobierno reciben vales (que son para las familias pobres, de $50), engranados, se pasaron de raya. La orden del zamorismo es abuchear e insultar a José Zavalía. Pero, de paso, los muchachos silbaron también a Cavallotti; pensando que, en una de esas, reciben más prebendas.

Luego, sin despeinarse, “Pancho” le recordó a la Generosa y a su tropa: “El contador Juan Manuel Beltramino, coordinador del Gabinete municipal de la Capital, ha dicho, a los cuatro vientos, que en cada carpeta que toca surge una irregularidad, y que el régimen de contratación directa se había convertido en un hábito, cuando debería ser una excepción. Y nadie puede dudar de que Beltramino es un hombre serio y probo”.

Claro, Cavallotti golpeó directo y fuerte. Les dijo, con otras palabras, que lo que hacía el ex intendente Julio Alegre estaba en conocimiento de todos poderes públicos de la provincia y, sobre todo, de los concejales, entre ellos el actual jefe comunal, “Lito” Infante, por lo que la única manera de “limpiar” toda la basura era intervenir los dos poderes capitalinos.

En seguida, habló sobre los latrocinios de Vidal Ulloa, intendente de Añatuya. Denunció: “Nunca rindió cuentas. Creó el Tribunal de Cuentas pero jamás lo integró y, por ende, no tiene controles. Recibió dos millones de pesos y no los rindió. Vendió 80 toneladas de chatarra y nunca dijo a dónde fue a parar el dinero resultado de esa operación. Está obligado (Ulloa) a administrar con tres secretarios, pero su comuna funciona solamente con uno”.

A partir de allí, “Pancho” les cantó las cuarenta, en un mensaje que tiene destinatarios más allá de la Legislatura. Alertó: “La historia no es nunca como empieza ni como transcurre, sino cómo termina. En el final de ella los voy a estar esperando con la Constitución Nacional, el Código Civil y el Código Penal en la mano”.

Hay que tener presente que hace dos semanas, Cavallotti presentó una denuncia en el Senado de la Nación sobre la falta de calidad institucional de la provincia de Santiago del Estero y exigió la intervención del Poder Judicial.

Está acudiendo, sin prisa pero si pausa, a la estrategia típica de Carlos Juárez. Cada día presenta una denuncia y, “al final de la historia”, administradores, jueces y diputados, se van a encontrar con cien o doscientas denuncias penales.

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