jueves, 24 de septiembre de 2009

La falta de debate


Por un viejo peronista

En la Argentina, tanto a nivel nacional como provincial, hay ausencia de debate. Muchos dirán que, de todos modos, hay muchos programas políticos con presencia de personajes de todas las tendencias. Es cierto, pero la mayoría de los que asisten no tiene la menor idea de nada y solo se dedica a sacar cuestiones del pasado.

¿Saben por qué? Por dos razones, para los genuflexos adictos al kirchnerismo porque no están en condiciones de defender al régimen más corrupto de la historia, ineficiente en la gestión, fracasado en la redistribución del ingreso. La otra razón porque al igual que el matrimonio gobernante no tienen una sola idea para el futuro de este país, viven el día a día.

Termínenla con la dictadura montoneros de cartón expulsados por Perón. Néstor y Cristina hicieron sus primeros pesos gracias a Martínez de Hoz y si hay grupos poderosos de multimedios es responsabilidad de nosotros los perucas que con Menem, Duhalde y Kirchner les dimos lo que quisieron. La ley de la dictadura impedía los multimedios, no mintamos más.

La verdad es que la ley de medios se hace para salvar a los gobiernos feudales del norte, con la ley de medios que se votó ilegítimamente en la Cámara de Diputados no se hubiera descubierto el caso Maria Soledad, no habría tenido visibilidad nacional el doble crimen de La Dársena. No tendrían repercusión nacional los robos del que es acusado Julio Alegre y sus colaboradores y la presunta complicidad, por lo menos el encubrimiento, por parte del gobernador Zamora ni se sabría a nivel nacional de sus fraudes, del Poder Judicial en comisión y crímenes como el de Domínguez y el papel deslucido y vergonzoso del Tribunal de Cuentas donde llama la atención el nivel de vida de su titular.

Por eso, ¿qué debate puede haber cuando en las cadenas nacionales aparecen genuflexos y en las provincias pilla monedas ignorantes que tienen la soberbia del educado a medias del que hablaba José Ingenieros en “ El Hombre Mediocre”

De paso, no he visto en los sitios de Internet, tan pasquines como los pasquines impresos que no lee nadie pero son generosamente subsidiados por el jefe de Gabinete, ex colaborador de la dictadura militar, ninguna crítica a esos empleados del gobernador que llaman diputados nacionales y senadores nacionales (a propósito, qué pasa Ada Capellini con el acueducto que el agua no llega a los vecinos, como no llegó hace cuatro años), que se viven escondiendo. Ni una palabra han dicho sobre la ley pero si la votan para asegurar la limosna federal para los que creen que tiene que vivir siempre del Estado en esta provincia que no cambia y se anuncian obras que no se hacen y las que se hacen se pagan el triple de lo que valen, como el dique Figueroa.

Encima algunos no ocultan sus intenciones de formar una nueva oligarquía que ahora llaman “clase política”, así se autodenominan estos advenedizos genuflexos que integran la gran mayoría de la Legislatura local.

Como no son nadie fuera de la política se creen personajes atribuyéndose integrantes de una nueva clase. Como decía la compañera Evita, el problema en el peronismo “va a ser los compañeros que se quieren convertir en los nuevos oligarcas”. Es tan así que manipulan a los campesinos para apoderarse sin esfuerzo de las tierras publicas y privadas de la provincia engañando a los poseedores como a los genuinos propietarios con ese escándalo del Registro de la Propiedad provincial manejado por un matrimonio inescrupuloso y con rango ministerial.

Por eso de los miles de millones de pesos que llegaron a la provincia, con el acuerdo con la Nación, no es mucho lo que se ve. Hace ya 18 años un estudio de Fiel, dirigido por Ricardo López Murphy, demostró que la plata que va al norte ,desde las cinco provincias que financian a la Nación, no llegan a los pobres, son aprovechadas por las oligarquías políticas como es el caso de Santiago del Estero. Para los pobres los bolsines y los pesitos por asistir a los actos del matrimonio gobernante.

¿Tendremos alguna vez peronismo genuino en Santiago del Estero para acabar con tanta inmundicia? Como dijo Martín Fierro refiriéndose a la Nación (y este viejo peronista a su provincia en la que su sangre permanece desde la conquista): “Alguna vez un buen criollo gobernará esta vieja tierra fundadora de la patria”

No hay comentarios: