jueves, 1 de noviembre de 2018

Se fue el “Pila”: político limpio y hombre de barrio

El “Pila” Herrera Arias, canta la marcha Los Muchachos Peronistas, con puños apretados, junto a dirigentes y militantes justicialistas que lo invitaron y le tributaron un homenaje en la sede del PJ-Santiago, hace 4 años.
Era gritón. Pero simpático y siempre con una broma que movía a risa cualquier encuentro. Fue muy pobre, pero también excesivamente dispuesto al trabajo. Llegó alto en la política, éste Manuel Hipólito Herrera Arias, al que todos conocíamos como el “Pila”, y que dejó de existir ayer a los 86 años.
Hombre de la máxima confianza de Carlos Arturo Juárez, fue vicegobernador, diputado nacional y presidente del Iosep, aunque jamás dejó de ser el muchacho de barrio. Será por esa cuna sana de la barra y de amigos que nunca cambió y fue leal a su líder y a su partido, honesto en la función pública y humilde con los demás.
Como don Arturo (Illia) o como don Raúl (Alfonsín), el “Pila” jamás fue requerido por justicia alguna luego de dejar la función pública. Como aquéllos patriarcas de la UCR, éste peronista-juarista tenía la foja limpia, como sus manos, porque era de esos políticos que no se llevaban ni una lapicera a su casa. Por eso el “Pila” caminaba las calles y se sentaba en las confiterías sin escuchar jamás una queja o un reproche.
Un singular político. Porque fue, justamente, un personaje barrial.
El “Pila” provenía de la plaza de las cinco esquinas, esa plazoleta que enmarcan las calles Roca, 25 de Mayo, Mitre y Mendoza. Fue allí donde cimentó ese don de gente, entre chicos y jóvenes que integraban la barra de la esquina; ese sitio que por aquellos tiempos era un lugar irremplazable.
Herrera Arias nunca se desprendió de los valores adquiridos en ese espacio de la esquina del barrio en donde más se conocen por los apodos y él fue siempre el “Pila”.
Estuvo al lado de su líder y ocupó cargos de importancia y sus funciones jamás dieron causa para la sospecha. Tampoco se le conocen bienes y nunca mezcló su nombre con la deshonestidad.

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