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viernes, 20 de agosto de 2010

El dique de Las Termas dejó de ser noticia

Raúl Abate.
De repente, como si las hubiera tragado la tierra, desaparecieron las informaciones sobre la contaminación del dique de Las Termas. Luego de una verdadera campaña periodística que mostraban a las autoridades de la provincia muy preocupadas por los efectos de la basura que tiran los ingenios tucumanos a los ríos, hoy, viernes 20 de agosto, ya no hay más información en los diarios, en las radios, en la televisión. El silencio más completo envuelve el desastre ecológico que sufre el principal río de la provincia.
¿Qué sucedió?
Parece que en el medio hubo algunas llamadas a Buenos Aires de José Alperovich, el gobernador de Tucumán y desde la Casa Rosada le tiraron las orejas a Zamora.
-Dejate de embromar con el asunto de Las Termas. Cortala con eso- le dijeron.
Obediente como es, Zamora les ordenó a sus empleados, el fiscal de Estado Raúl Abate y el defensor del Pueblo Martín Díaz Achával, que se retiraran de Las Termas, que abandonaran las investigaciones que estaban realizando, que dejaran las presentaciones judiciales que pensaban hacer.
Martín Díaz Achával.
Con lo que las fábricas de Tucumán podrán seguir tirando cualquier porquería a los ríos y canales a su gusto y paladar porque a las autoridades santiagueñas la contaminación ya no les interesa.
O quizás nunca les interesó.
Porque el dique de Las Termas era una excusa que habían encontrado Zamora & Cía. para hacerse los John Wayne a pocos días de unas elecciones municipales que podrían decidir su destino personal en la provincia. Pero ante la primera llamada telefónica de Buenos Aires, hicieron lo que mejor les sale, arrugaron.
Se volvieron a Santiago con la cola entre las patas.
Ahora, si los funcionarios santiagueños de todas maneras quieren hacerse los cowboys, quizás podrían investigar la contaminación del Dulce que hace el matadero de La Banda, para qué ir tan lejos, a Las Termas. 

domingo, 25 de julio de 2010

El Defensor del Pueblo mira para otra parte, para eso le pagan

Un pescador recoge peces muertos en el lago de Las Termas.
Es imposible pedirle al defensor del Pueblo de Santiago, Martín Díaz Achával, que se ocupe de los derechos difusos conculcados a los santiagueños. Sólo hará lo que su jefe, Gerardo Zamora, le indique, es decir, dedicarse al problema del medio ambiente, único radio de acción que tiene en la actualidad.
Lo demás, como el drama de los integrantes de la juventud radical, injustamente apresados por la policía juarista, por haber cometido el delito de repartir una revista partidaria en la vía pública, le tiene sin cuidado, además José Zavalía, para el sistema que domina la provincia, no es un contrincante político a vencer sino un enemigo público a matar.
Por eso llama poderosamente la atención que en el tiempo que lleva como defensor nunca le haya importado la contaminación del agua en el dique de Las Termas, de otro modo ya hubiera tenido alguna solución concreta. Llama la atención también porque Darío Alarcón, su antecesor también decía que se ocupaba del caso, sin efectos a la vista por lo que se puede observar.
Todos los años, en esta época, los termenses observan azorados la aparición de peces muertos en el lago que constituye una de sus principales fuentes de trabajo, ya que pescadores deportivos y turistas se dan cita allí, solamente para disfrutar de su paisaje o de los frutos del agua.
Pero el defensor del Pueblo, hoy Martín Díaz Achával y ayer Darío Alarcón, miran para otro lado, como corresponde.

viernes, 7 de mayo de 2010

Quién quiere salvar el dique de la contaminación

Los pescadores son las primeras víctimas de la contaminación del dique.
Tanto la defensoría del pueblo como la secretaría del agua de la provincia, deberían informar si se están hc9iendo controles y análisis del agua en el dique de las Termas, cómo se hicieron, bajo qué condiciones, qué laboratorios fueron los encargados de realizarlos y cuáles fueron los resultados de estas pruebas.
En efecto, los titulares de estas reparticiones, Martín Díaz Achával y Abel Tévez, tendrían que informar a los santiagueños qué planes se han puesto en marcha para contrarrestar los efectos nocivos de la contaminación, en caso de que estas experiencias fueran negativas.
Por otra parte –y no es un dato menor- es notable el hecho de que no se tomaron medidas legales y de ingeniería para evitar estos perjuicios.
Uno de los problemas que se le avecinan a Santiago, provienen del descontrol y la falta de preocupación de las autoridades provinciales  para poner límites a los perjuicios que ocasionan las industrias tucumanas y multinacionales, como la minera La Alumbrera, radicada en Catamarca.
En el 2002, se comenzó a sospechar de la existencia de metales pesados en el agua del dique, una circunstancia de la que hasta el momento las autoridades jamás dieron  mayores precisiones y convendría que la ciudadanía ahora se informara, si existen esos desechos, para tomar las precauciones del caso.
Hay convenios firmados con Tucumán para una producción limpia, pero hasta el momento, al parecer nada se logró, ya que no solamente las aguas negras de medio millón de tucumanos se vuelcan en el dique de Las Termas sino también todos los desperdicios de las industrias azucareras, citrícolas y otras.
Cabría entonces que estos dos funcionarios, le cuenten a la gente qué han hecho durante estos años para que -entre otros- miles de pescadores santiagueños no pierdan su única fuente de ingresos, los santiagueños consuman tranquilos los frutos del río y para que se conserve el turismo de Las Termas que, de otra forma, huirá espantado de lo que está comenzando a llamarse el “Riachuelo del Norte”. 

martes, 20 de abril de 2010

Infante y Montenegro: bajados de su candidatura

Martín Díaz Achával, uno de los quedaron en carrera.
La noticia corrió esta mañana como un reguero de pólvora: en las últimas horas habrían sido “bajados” de sus candidaturas a intendente, tanto Gerardo Montenegro como el actual jefe de la comuna, Hugo Infante. El elegido entonces, siempre según las versiones, sería alguien del entorno del gobernador Gerardo Zamora.
Montenegro fue bajado porque sus números no levantaban cabeza en las encuestas, a pesar de que se dedicó, con un ahínco digno de mejor causa a ensuciar cuanta pared de la ciudad halló a su alcance.
El caso de Infante es un tanto más delicado, ya que según informó la prensa hace unas horas, su hijo Daniel César fue aprehendido en plena calle, luego de protagonizar un hecho de exhibicionismo obsceno en El Vinalar. Además, su voracidad por acaparar obras públicas para gente de su entorno es tan notoria que sus allegados observan espantados que en breve podría tener el mismo destino que Julio Alegre.
Mientras, se especulaba con que el jefe de Gabinete, Elías Suárez, la secretaria de la Gobernación Matilde O´Mill, el defensor del pueblo Martín Díaz Achával o el propio hermano del gobernador, Daniel Zamora podrían ocupar la candidatura a intendente.
Los funcionarios gozan de la entera confianza del gobernador para hacerse cargo de la candidatura y -eventualmente- de la intendencia de la Capital, todos ellos lo acompañan desde el primer momento de su gobierno.
Del hermano del gobernador se dice que podría ocupar un lugar en la lista de candidatos a concejales, al mejor estilo juarista, para que el apellido Zamora figure en las boletas de sufragio, tal vez más grande que el del propio aspirante a intendente.
Entre los que habrían quedado en el camino, se cuenta Abel Tévez, secretario del Agua, al que no conocen ni siquiera en la cuadra en que vive y en los pocos meses que quedan sería casi imposible imponerlo.

viernes, 12 de marzo de 2010

Un funcionario que investiga algo obvio

Martín Díaz Achával.
El defensor del pueblo de la provincia, Martín Díaz Achával, uno de los políticos más promisorios durante su juventud, militando en la Unión Cívica Radical, en estos días, para no hacer la planchita, se dedica a investigar una de las obviedades más conocidas por los santiagueños: si el lago de Las Termas está contaminado o no.
Luego de haber pasado por la Cámara de Diputados como jefe del oficialismo, defendiendo durante cuatro años las políticas de Gerardo Zamora, cuando lo degradaron a Defensor del pueblo, en vez de dar media vuelta, pegar el portazo y marcharse hacia su casa, prefirió continuar medrando del presupuesto provincial, en un carguito que le permite seguir alentando esperanzas políticas.
La provincia no puede librarse del esquema de poder que impuso Carlos Arturo Juárez para gobernarla durante tantos años. Ningún funcionario se va definitivamente, todos quedan en el freezer, hasta que el dedo protector del gobierno los vuelve a llamar para ocuparse de algún asunto más relevante.
“Ver para creer”, dice Díaz Achával cuando funcionarios tucumanos le anuncian que este año durante la zafra de caña de azúcar no van a contaminar. Y cuando los ñañitas le dicen que este año largarán “cero cachaza y cero vinaza” o a lo sumo “un ochenta por ciento menos”, no se larga a reír a las carcajadas, como correspondería, si el anuncio fuera serio y comprometido.
Además sostuvo que el problema de Catamarca es que no tiene una defensoría,  pues de tenerla, “muy distinto el conflicto con las mineras”. Santiago sin embargo tiene un Defensor del Pueblo y cuando los médicos y enfermeros salieron a la calle a reclamar sus derechos, el funcionario no se acercó ni una sola vez a preguntar a qué venía tanto ruido. 
Muchos se preguntan qué haría Díaz Achával si las empresas mineras estuvieran en Santiago y el gobierno provincial ordenara no molestarlas. En ese sentido, la instalación de La Alumbrera en Catamarca fue providencial, ya que de otra manera el actual defensor y el anterior, Darío Alarcón, hubieran tenido que investigar adónde van a parar los fondos que el gobierno nacional envía a Santiago para terminar con el mal de Chagas entre otros urticantes temas.
Habría que estudiar qué ha sucedido con la institución del Defensor del Pueblo en la Argentina. Eran la esperanza de cobijo que tenían los ciudadanos comunes ante los atropellos del poder y al cabo, en muchas provincias se convirtieron en oficinas públicas descafeinadas, al gusto de los gobernantes, denunciando lejanos delitos en ajenas jurisdicciones cometidos por empresas extranjeras a las que les importa un rábano lo que un funcionario sudaca de tercer orden puede opinar de ellos.
Si el estudio acerca del curioso caso de Defensores del Pueblo oficialistas comienza por Santiago, quienes lo hagan podrían preguntar además cómo hacen muchos de los funcionarios de esta oficina para pasar directo y sin escalas a un puesto más jugoso en el Poder Judicial, de la mano de quien tenían que investigar.

viernes, 5 de marzo de 2010

Estrenan hoy la "Defensoría del Pueblo Móvil"

Santiago tendrá un defensor móvil.
El defensor del pueblo de la provincia, Martín Díaz Achával, lanzará hoy, desde Bandera, una especie de programa que denominó “Defensoría del Pueblo Móvil”, que contará con un equipo administrativo y profesional, más el aporte técnico de los ministerios de la provincia, a los que debe controlar, para atender reclamos de los vecinos.
Al parecer esta nueva institución tiene por fin que cuando protesten los médicos en la capital, Díaz Achával esté en San José del Boquerón viendo si a la gente le da mucha tos en el invierno, si los empleados de los Tribunales hacen paro por haber visto conculcados algunos de sus derechos difusos, el defensor estará en Tomas Young averiguando cómo es el vuelo del colibrí y si a las maestras se les ocurre acusar al gobierno de alguna tropelía, el activo defensor no las podrá atender porque estará en Selva, visitando a los tamberos, preocupado por la mastitis en las vacas lecheras.
Es decir que antes miraba hacia otro lado cada vez que un problema grave aquejaba a algún santiagueño, pero al parecer lo hacía con culpa. Ahora encontró la excusa perfecta: estará en su “Defensoría del Pueblo Móvil”, cual moderna patrulla motorizada, dando vueltas por la provincia, vigilante y atento para que, cuando lo requieran en un lugar, siempre esté en otro.