viernes, 5 de marzo de 2010

Una “apretada” increíble de “Lito” Infante

Lito entró en la variante.
Después de tamaño desprestigio que ligó Gerardo Zamora al dejar en la intendencia a Julio Alegre, todos los capitalinos esperaban que no se equivocara al elegir al sucesor en la Capital. Optó por Hugo “Lito” Infante porque es el más leal y el que no tiene aspiraciones políticas, pero resulta que hoy se sabe que exhibe algunas de las formas de gobernar que lo asemejan a “Julito”, como que tiene empresas que, aunque en nombre de familiares directos y políticos, son de su propiedad. Y, para colmo, operan y contratan con la comuna y con la provincia.
Total, parece decir Infante, impera la impunidad. “¿Quién me va a investigar o a meter preso?”, pregunta muy ufano. Y capaz que tenga, por ahora, razón.
Por ello, en base a la arbitrariedad con la que se manejan los funcionarios del “Nuevo Santiago”, muchos funcionarios, “Lito” Infante entró en la variante y atropelló a las monjas y personal directivo de un colegio religioso que tiene su sede en Belgrano y Sáenz Peña. Impuso su cargo y sus influencias y logró que una jovencita (pariente suya, que responde a las iniciales M.F.I.), pase de curso (de 3 a 4), pese a que está aplazada en tres materias.
Esta, la de “Lito”, no es más que una de la infinidad de historias de los que se envanecen con el poder; o a los que se le sube el puesto a la cabeza.

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