domingo, 28 de febrero de 2010

Carta abierta a Zamora



La Asociación de Médicos de la República Argentina, en una carta abierta que envió al gobernador, Gerardo Zamora, dice que lamenta “profundamente” el fallecimiento del señor Pedro Chaparro ocurrido el 8 de febrero en el Hospital Regional Ramón Carrillo de la capital de su provincia y a la vez exigió que la justicia determine las causas y de existir responsabilidades se las juzgue y condene.
Además pide y exige lo mismo y a la par de la familia Chaparro: Justicia. Empero sostiene: “Nos mantendremos atentos y movilizados para controlar que tanto la venda como la vara tengan en todos los casos idénticas condiciones intentando suplir lo que usted no ha podido garantizar”.
Los médicos de la asociación apoyan las medidas determinadas democráticamente por sus colegas santiagueños “en la defensa de los derechos que los asisten y por justicia le corresponden”.
“Como trabajadores médicos sindicalizados mantenemos a la justicia como uno de los principios de nuestro accionar por lo que no hacemos distingos a la hora de su dictamen”, indica la carta.
Esta asociación, con sede en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, también lamenta “que luego de medio año de conflicto no haya podido encauzar políticamente el conflicto por vía natural de resolución que hubiese evitado estos hechos y el sufrimiento de la población (que incluye a los médicos) y hubiese cumplido además con una premisa de todo gobernante electo, defender la calidad de vida de su pueblo”.  Y le dice que “paradójicamente (o no tanto) recurrió a medida típicas de aquellos que no conocen el reconocimiento del voto popular y ocupó, al mejor estilo de dictaduras pasadas, el hospital público”.
Afirma la misiva: “Este hecho es repudiado por nosotros, tanta ligereza para utilizar el brazo armado de la ley ya ejercitado en la detención de los dos colegas médicos por supuesta mala praxis muestra su peligrosa tendencia a amedrentar a quien no puede doblegar”.
También le reprocha que haya desaprovechado medio año “para evitar la vergüenza de que las imágenes de su deteriorado hospital recorrieran el mundo y lo que es peor desatendió los reclamos por ello en igual tiempo (si le otorgamos el beneficio de la duda) eso es también abandono de persona”.
“En este contexto el médico lleva a su hogar la frustración de convivir con el dolor, de estudiar técnicas y saber de estudios que no puede aplicar, de reconocer en el cuerpo de sus pacientes los estigmas de la pobreza estructural que usted prometió resolver y no resolvió, y a la cual el sistema imperante de bajos salarios, que implica falta de reconocimiento lo aproxima inexorablemente, la frustración se instala en su vida y también la enfermedad de desgaste profesional, con las secuelas físicas, psíquicas y sociales que genera”. 
Foto: Marcha de los auto
convocados de Santiago.

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